La Iglesia y el Estado, asignatura pendiente

octubre 11, 2019

La mención de la Iglesia Católica en el artículo 16 de la Constitución y los Acuerdos con la Santa Sede que se publicaron en el BOE el 4 de enero de 1979 son una herencia del régimen del general Franco que todavía gravita sobre la democracia española, como estamos pudiendo comprobar con la exhumación del dictador

El nuncio de la Santa Sede, Renzo Fratini, en una audiencia con el entonces rey, Juan Carlos I / EFE

El nuncio de la Santa Sede, Renzo Fratini, en una audiencia con el rey Juan Carlos I, ahora emérito. / EFE

Javier Pérez Royo, El Diario, 11 de octubre de 2019

Nada de lo que está ocurriendo con la exhumación del general Franco se explica sin volver al momento constituyente. La Iglesia católica consiguió ser mencionada expresamente en el artículo 16 de la Constitución y consiguió negociar con el Gobierno presidido por Adolfo Suárez unos Acuerdos a lo largo del año 78, es decir, al mismo tiempo que se estaba haciendo la Constitución. El contenido de dichos acuerdos estaba fijado antes de que la Constitución se publicara y entrara en vigor el día 29 de diciembre. Los Acuerdos, sin embargo, se publicaron el 4 de enero de 1979. Son por tanto unos Acuerdos materialmente preconstitucionales, pero formalmente posconstitucionales. La Iglesia sabía que esos Acuerdos no hubieran podido ser negociados una vez la Constitución estuviera en vigor y con un gobierno constitucional. Pero era importante que la publicación de los Acuerdos se hiciera después de la entrada en vigor de la Constitución, porque de esta manera gozaban de una presunción de constitucionalidad mucho más fuerte que la que hubieran tenido de haberse publicado antes.

Con estos Acuerdos, la Iglesia consiguió conservar parte de la situación de privilegio de la que había gozado durante el Régimen del general Franco. La Iglesia española, que había sido una pieza clave en la lucha contra la democracia antes de que se iniciara la Guerra Civil, continuó siendo una pieza todavía más importante durante la Guerra Civil y las décadas posteriores. Entendió perfectamente que no podría mantener íntegramente la situación de privilegio que había venido disfrutando desde 1936, pero sí supo maniobrar para intentar conservar lo más posible. Lee el resto de esta entrada »