Homenaje en Gijón a Avelino González Mallada

Avelino G. Mallada (Gijón 1937) /AMG, fondo Constantino Suárez

19 de marzo de 2019

El colectivo de entidades Memorialistas y republicanas de Gijón (entre las que se encuentra Asturias Laica), organiza una serie de actos en homenaje al gijonés, Avelino González Mallada, alcalde de la ciudad durante el periodo de Guerra civil, del 15 de octubre de 1936, al 20 de octubre de 1937 y fallecido un 27 de marzo en un accidente de automóvil  en Woodstock cuando se dirigía a California para tomar parte en una serie de actos de propaganda a favor de la España republicana.

Domingo 24 de marzo

Ofrenda floral a las 12:30 horas en el número 25 -al lado de la iglesia- de la calle de Gijón que lleva su nombre. [Sería en 1987, en uno de los últimos acuerdos de la corporación gijonesa que presidía José Manuel Palacio cuando el nombre de Avelino G. Mallada, el último alcalde republicano de Gijón, pasó al callejero del barrio gijonés de El Coto]

Intervendrán en el acto José Luis Iglesias (del Ateneo republicano de Asturias y miembro de la directiva de Asturias Laica) y Pedro Pablo Bazán (CNT Xixón)

Actualización: Ofrenda floral

Viernes 29 de marzo

Charla en la Antigua Escuela de Comercio de Gijón, 2º planta, 19:30 horas. La conferencia “Plan de Reformas Urbanas de 1937”, correrá a cargo del historiador Héctor Blanco.

Actualización. AUDIO charla

Cartel

Un poco de historia

Fuente: Jesús Mella

Avelino González García  -su verdadero nombre- nació el 7 de agosto de 1894 en Gijón. Huérfano muy pronto se vio obligado a trabajar desde los 11 años, primero en la Fábrica de Laviada y luego en el Dique, donde contactó con el movimiento anarquista.

En 1911 ingresó en la CNT y poco después fue despedido de su trabajo. En tal situación, emigró a París, donde permaneció hasta el final de la Gran Guerra. De regreso a Asturias, incluido en las listas negras de la patronal gijonesa, se trasladó a La Felguera, encargándose allí de una escuela laica tutelada por la CNT en el lugar cercano de Frieres.

En 1922 retornó a su Gijón natal y con gran esfuerzo obtuvo el título de perito mercantil. De formación autodidacta, fue un asiduo colaborador en la prensa libertaria y dirigió el periódico Vida Obrera. Fue iniciado en la Logia Riego nº 2 (Gijón) en marzo 1924, con el nombre simbólico de Panurgo, nombre que con frecuencia utilizó como pseudónimo. A partir de 1926 se incorporó como maestro en la Escuela Neutra, cuyo ideario era inspirado por Eleuterio Quintanilla.

Con la llegada de la República se hizo cargo de la dirección del periódico Solidaridad y, más tarde, de CNT de Madrid, diario del que dimitió como director en 1933, aunque continuó como redactor. Mallada, a pesar de encuadrarse en el faísmo, fue un firme defensor de la colaboración con la UGT y de la Alianza Obrera, aunque el movimiento revolucionario de octubre le sorprendió en Madrid y, por tanto, no tuvo una participación activa en la insurrección. Vuelto a Gijón en 1935, se encargó de la secretaría de la Regional cenetista.

Al estallar la guerra formó parte del efímero Comité Provincial del Frente Popular que se reunió con el gobernador civil Isidro Liarte, y de la Comisión de Defensa que se constituyó en Gijón. Luego fue miembro del Comisariado de Guerra, que dirigía González Peña. El 15 de octubre de 1936 fue elegido alcalde de Gijón – tras una tensa sesión que le enfrentó con el Gobernador General de Asturias Belarmino Tomás, que presidía el acto-  y encabezó una Gestora Municipal integrada por los sectores sindicales y políticos del Frente Popular. Fue confirmado en el cargo al constituirse un nuevo Consejo Municipal el 4 de agosto de 1937. Desde su puesto dio solución a numerosos problemas de retaguardia y atendió el mantenimiento de la moral de sacrificio. En su haber, destaca el intento inconcluso de una importante remodelación de la fisonomía urbana de Gijón, para lo cual contó con la colaboración de otro Avelino  -el arquitecto Díaz y Fernández Omaña- y el brazo ejecutor de Segundo Blanco, presidente de la Comisión Municipal de Obras Públicas Urbanas, que llevó adelante el derribó de varios edificios emblemáticos del Gijón decimonónico, para permitir un posterior Plan de Reformas Urbanas (junio de 1937).

A punto de caer Gijón en manos de los sublevados, Mallada huyó el 20 de octubre a Francia desde El Musel, en el vapor costero Toñín. Vuelto a zona republicana, se instaló con su familia en Barcelona. Desplazado a Madrid, trabajó un tiempo en el diario CNT y preparó la publicación de una serie de artículos sobre la guerra en Asturias, que vieron la luz en dicho rotativo. Estando ocupado en tal tarea fue llamado a Barcelona por el Comité Peninsular de la FAI al objeto de emprender una gira de propaganda por tierras americanas. Federica Montseny  -gran amiga de Avelino- era la promotora más entusiasta de SIA, organización libertaria supranacional que se encargaría de la gira. El recorrido incluía, entre otras ciudades, Nueva York, Baltimore, Wilkes-Barre, Filadelfia, Detroit, Chicago, Saint Louis, Gary, Los Ángeles, Tampa, Bagley y Welch. La tournée estaba prevista para unos tres meses.

En febrero del 38 embarcaría desde Barcelona, en el Aquitania, rumbo a EE.UU donde, superados los problemas de la llegada -no pudo desembarcar por ser considerado un peligroso anarquista y apunto estuvo de ser devuelto a España-, dio una serie de mítines (Nueva York, Brigdeport (Condado de Fairfield, Connecticut), Pensilvania, Boston… Sería, precisamente, camino de California, a dónde se trasladaba para participar en una serie de actos a favor de la República, cuando sufriría el accidente de coche que le costó la vida el 27 de marzo de 1938.

Cortejo fúnebre que acompañó al féretro de González Mallada a la salida de la SIA / Nueva York, 1938

El cadáver de Mallada, junto al de su acompañante Edilberto Segura fallecido también en le accidente , estuvo expuesto una semana en los salones neoyorquinos del centro libertario Solidaridad Internacional Antifascista (SIA) , y las muestras de condolencia y ofrendas florales fueron numerosísimas. El cortejo con los féretros recorrió distintas avenidas seguidos de una gran manifestación popular, formándose una caravana de más de 200 coches que los acompañarían hasta el cementerio.

Gijón reconocería su figura en 1987, siendo alcalde José Manuel Palacio al frente, incluyendo su nombre en el callejero gijonés, en el barrio de El Coto: Calle Avelino González Mallada

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: