La caída de la religiosidad no solo afecta a los jóvenes. En menos de dos décadas se ha doblado el número de españoles de esta edad que casi nunca van a la iglesia

Feligresas rezan un domingo reciente en la Capilla de la Virgen del Trabajo, en el distrito de San Blas, Madrid. ALVARO GARCIA / El País
Fernando Peinado / David Alameda
El País, 10 de julio de 2019
Magdalena Lobatón, de 81 años, lidera el rezo del rosario minutos antes del comienzo de la misa del domingo por la mañana en la capilla de la Virgen del Trabajo, en el este de Madrid, mientras la iglesia se va llenando de parroquianos de avanzada edad. Esta pequeña iglesia católica de un barrio obrero no parece tener problemas de asistencia pero sí de juventud. «Venir a misa es una gran parte de nuestra vida», dice Marisa Cifuentes, de 79 años, una de las muchas feligresas mayores.
Al término de la misa el párroco Abraham Cruz, que con 40 años podría ser nieto de la mayoría de los asistentes, reconoce que es complicado atraer a los jóvenes. «Poco a poco los fieles van muriendo, pero llega relevo generacional», dice Cruz. Es la esperanza que tienen las iglesias de España para no desaparecer conforme la sociedad se seculariza, pero ese recambio no es suficiente.
Como pasa con los jóvenes, los mayores de 65 años también están apartándose de la religión, según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) consultados por EL PAÍS. El número de encuestados de ese grupo de edad que responde que casi nunca va a oficios religiosos se dobló desde el año 2000, alcanzando en el barómetro de abril de este año el 41,9%. En ese mismo período el número de ateos y no creyentes mayores de 65 años se ha doblado hasta llegar al 10,7%. Read the rest of this entry »