
Conversaciones de Covadonga 2018 / Flickr Arzobispado de Oviedo
14 de julio de 2018
Luis Fernández González
El ciudadano Jesús Sanz Montes nace en Madrid en 1955. Estudia bachillerato, hace estudios profesionales y trabaja muy poco tiempo en un Banco. En 1975 (con 20 años) ingresa en el seminario de Toledo. El ciudadano Sanz Montes es, por lo tanto, de mi generación. El ciudadano Sanz Montes estudió, como yo, en una escuela aplastada por el nacional-catolicismo que acaba de consolidar un golpe de estado. Escuela construida sobre la sangre de una gran cantidad de maestras y maestros ejecutados por el dictador por el sólo hecho de no serle sumisos y con el objetivo de aterrorizar a los supervivientes (Francisco Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios, de su dios ¡maldita gracia!). Escuela sometida a un terrorismo de estado, de un estado cuyo dictador pasea bendecido bajo el palio de la iglesia católica. Escuela sometida, por tanto, a los poderes de esa iglesia católica. Sumisión rubricada por unos acuerdos con el Vaticano que le dan derecho de censura sobre todo aquello que pueda ser enseñado. Escuela donde no tiene cabida nada que no sea lo dictado por esa iglesia que convierte en cruzada un cruento golpe de estado de inspiración fascista para darle cobertura moral (cobertura de su moral).
Es posible que entonces el ciudadano Sanz Montes no se percatase del hecho. Todos nuestros sistemas de percepción son diferenciales (percibimos la diferencia) y si los suyos no se estimulaban es que no notaba diferencias entre lo que él quería que fuera y lo que realmente era. Normal, porque él era uno “de los suyos”, de los que se aprovechaban del golpe de estado para imponer sus creencias. Para aplastar cruelmente a todo aquel sospechoso de pensar diferente.
Pero el ciudadano Sanz Montes ya ha recorrido mucha parte de su vida (la mayor). Ha tenido tiempo de (y dinero para) leer, viajar, cruzar sus opiniones con otras muchas. Ha tenido, en resumen, la posibilidad de enriquecer sus sistemas de percepción y ampliar su capacidad de interpretar los hechos.
Cuando la Ministra de Educación del Gobierno de un país (aconfesional según su constitución) dice que hay que modificar una ley impuesta por el PP (el que cree que los muertos del franquismo están muy bien en las cunetas) para que la nota de religión no compute (para que no se confunda con un mérito una creencia confesional) y cuando esa Ministra declara que para el Gobierno la Educación Pública es prioritaria, el ciudadano Sanz Montes exclama desde el púlpito electrónico (twitter) que le concede la iglesia católica: Read the rest of this entry »
Posted by asturiaslaica 
















