El #MeToo de las monjas ante los abusos clericales

julio 30, 2018

Si la iglesia católica no ha tenido más remedio que ir «enterándose» de los innumerables casos de pederastia que se han dado y se están dando en su seno, aún hace «oídos sordos» cuando se trata de la violencia sexual contra monjas por parte de sacerdotes y obispos. De ello se hace eco este breve reportaje de Religión Digital.

Miles de religiosas, reunidas en la plaza de San Pedro / Religión digital

Religión Digital, 30 de julio de 2018

Una monja ya no se confiesa tan seguido como antes, después de que un sacerdote italiano se aprovechara de ella cuando se encontraba en su momento más vulnerable y le contaba sus pecados en un salón de clases de la universidad hace casi 20 años.

En ese tiempo, la monja solo le contó lo sucedido a su superior y a su director espiritual y fue silenciada por la cultura de secreto de la iglesia católica, por sus votos de obediencia y por su propio miedo, repulsión y vergüenza.

Abrió una gran herida en mi interior», comentó a The Associated Press. «Fingí que no había sucedido».

Tras décadas de silencio, la monja es una de muchas religiosas que han hecho público un asunto que la iglesia católica no ha aceptado: el abuso sexual de monjas por parte de sacerdotes y obispos.

Una investigación de la AP encontró que han surgido casos en Europa, África, América del Sur y Asia, lo que demuestra que el problema es global y extenso, debido en gran parte a una tradición en la que las mujeres son vistas como personas de segunda clase en la iglesia y a su arraigada subordinación a los hombres que la dirigen. Read the rest of this entry »


De los kikos al prior falangista: así se ha reciclado el gen ultra de la Iglesia

julio 30, 2018

La ligazón franquista y la huella ideológica de Juan Pablo II y Rouco imprimen carácter retrógrado a la jerarquía católica.
El obispo de Pamplona ya pidió en 2007 el voto para Falange.
Florecen junto al Opus y la Legión de Cristo nuevos movimientos integristas.

El prior administrador del Valle de los Caídos, Santiago Cantera Montenegro (d). / Página web de la abadía / InfoLibre

Ángel Munárriz, InfoLibre, 30 de julio de 2018

La extrema derecha no es simplemente un virus de la Iglesia española que provoca brotes infecciosos en miembros de la institución católica, sino que forma parte consustancial de la identidad de significativos sectores de la misma, especialmente de su jerarquía. Está en su ADN, determinado por su secular ultraconservadurismo y por la obsesión por el control social y moral de España, entendida como un «pueblo de Dios» en el que patria y cruz conforman la identidad esencial de la nación. Está grabada a fuego en su historia desde el abrazo contrarreformista de la Corona y la Iglesia bajo la luz de Trento (1545). Está consagrada en su pacto con el franquismo nacionalcatólico, retocado pero jamás derogado por la democracia, que continúa inspirando sus privilegios económicos, educativos y simbólicos. Y está aquilatada por el triunfo ideológico en la cúspide eclesial de los postulados retrógrados de Juan Pablo II, que marginó el legado aperturista de Vicente Enrique y Tarancón y situó el socialismo como principal enemigo interno –Teología de la Liberación– y externo. No cabe interpretar la candidatura del prior de la abadía del Valle de los Caídos en los 90 por Falange Española Independiente, desvelada por infoLibre, como una simple raya en el agua. Forma parte de un océano.

La adhesión falangista del prior Santiago Cantera, que intenta torpedear la exhumación de Franco, no es una excentricidad. «Hoy en España hay algunos partidos políticos que quieren ser fieles a la doctrina social de la Iglesia en su totalidad, como por ejemplo Comunión Tradicionalista Católica, Alternativa Española, Tercio Católico de Acción Política, Falange Española de las JONS», afirmaba en mayo de 2007, a las puertas de las elecciones municipales, el entonces arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián. Los grandes partidos, afirmaba, «son todos aconfesionales», por lo que las fuerzas de extrema derecha le parecían «dignas de apoyo». Resulta llamativo que Sebastián, prestigioso teórico claretiano, fuese en los albores democráticos tenido por partidario del aggiornamiento del Concilio Vaticano II. Con el transcurso de las décadas se acabó situando el irrendentismo ideológico pilotado por el cardenal Antonio María Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal de 1999 a 2005 y de 2008 a 2014 y arzobispo de Madrid de 1994 a 2014, el hombre de confianza en España de Juan Pablo II y Benedicto XVI, sin duda el alto clérigo más influyente del país en el presente siglo. Los grandes actos de masas que preparaba en las visitas de los papas, así como sus multitudinarias misas públicas de la familia, tenían la marca de Rouco, tan dado a la escenografía grandilocuente y el discurso apocalíptico de una «Iglesia sin complejos». Read the rest of this entry »