Como todos los años, llegados a estas fechas, Asturias Laica/Europa Laica inicia una campaña pidiendo que en la declaración de la renta no se marquen las casillas que permiten destinar ingresos a la Iglesia católica y/o a otros fines sociales.

¿Por qué ni a la iglesia católica ni a los fines sociales?
Iglesia católica
Según datos de Europa Laica, (informe 20126) a lo largo del año 2016 el Estado (central, autonómico y local) cederá a la iglesia católica oficial, de forma directa o por la vía de dejar de ingresar impuestos y precios públicos, más ONCE MIL millones de euros, lo que supone más del 1% del PIB.
Sólo por la vía del IRPF la Conferencia Episcopal recibirá, en 2016, una cantidad aproximada a los 250 millones de € que pertenecen a la asignación tributaria directa del IRPF, con adelantos mensuales a cuenta de entre 13.266.216,12 y 14.500.000 M€ (según consta en la Ley de Presupuestos aprobada para 2016) y que pasado el ejercicio se van liquidando en fases.
Otros fines sociales
Esta casilla es una opción que se estrenó en la campaña de 1987 y que desde entonces parece ir en aumento. Según datos que el año pasado recogía El Confidencial, esta opción era la elegida por un 36% de los contribuyentes, 6,9 millones de personas, y explicaba también cómo se gestionan esos ingresos: Su gestión depende de tres ministerios, Sanidad, que gestiona alrededor del 79% de lo recaudado -220 millones el año pasado- a través de esta casilla, Exteriores, que destina un 19% de los fondos -54 millones- a proyectos de cooperación, y Medio Ambiente, que reparte en subvenciones el 1,5% restante -4 millones-.
Esta, no deja de ser otra vía de financiación de la iglesia católica: a distintas ONGS y fundaciones que pertenecen a la Iglesia católica se les entregarán unos 80 millones de euros a los largo de 2016. Esas cantidades llegan por diversas vías ministeriales y de CCAA, detrayéndose del Impuesto de la renta. Pero sobre todo, con ello estamos conviertiendo en caridad lo que tendría que ser de justicia. Estamos ofreciendo al Estado una coartada para no incluir en los Presupuestos Generales del Estado partidas que cubran fines sociales que no deberían depender de lo que los contribuyentes decidan destinar cada año. Se convierte en una fórmula de la que sirve al Estado para privatizar y precarizar -de forma más o menos encubierta- servicios que deberían ser PÚBLICOS.
Si no se marcan ninguna de las dos casillas, (opción que según datos también de El Confidencial, escogen un 29%, 5,5 millones de declaraciones, estamos apostando por lograr una autofinanciación de las iglesias y porque la totalidad del impuesto de la renta se impute a los Presupuestos Generales del Estado para fines generales
Más información
La casilla del 0,7 de la declaración ¿sirve para algo? El Confidencial (aunque de abril de 2015, de actualidad)
No a las casillas del IRPF. Observatorio del Laicismo
Algunas razones para no marcar las casillas en el IRPF



















