“España todavía tiene pendiente de hacer su transición religiosa”. Entrevista a Juan José Tamayo

diciembre 12, 2020

“La gran preocupación de la jerarquía es mantener privilegios”, opina Tamayo, que detecta sintonía ideológica del episcopado con Vox y el lobby integrista

El teólogo Juan José Tamayo.

El teólogo Juan José Tamayo / JJT

Ángel Munárriz, InfoLibre, 12 de diciembre de 2020

Tras la calidez de su trato y el uso melodioso de las palabras, se esconde un pensador radical en Juan José Tamayo (Amusco, Palencia, 1946), el teólogo crítico con mayor repercusión de España, que alza la voz para reivindicar la necesidad de la herejía. Alarmado por el auge del “cristoneofascismo”, la alianza entre derecha extrema e integrismo religioso que se extiende por Occidente poniendo en la diana al feminismo y la diversidad, Tamayo trae bajo el brazo La Internacional del odio, un ensayo escrito durante la reclusión, editado por Icaria y del que infoLibre ha publicado un adelanto. Con una visión de dios en las antítesis del catecismo del padre Astete, Tamayo salpica su discurso de citas de Pablo de Tarso –opórtet et haéreses esse, es decir, conviene que haya herejes–, de Boaventura de Sousa –”Si Dios fuera activista por los derechos humanos, sería anticapitalista”–, de Mary Daly –”Si Dios es varón, el varón es Dios”– y hasta de José Saramago, del que conserva como un tesoro una anécdota al pie de la Giralda.

Tamayo, que también ha culminado una investigación sobre el religioso español Pedro Casaldáliga, es licenciado en Teología por la Universidad de Comillas y doctor por la Pontificia de Salamanca (1976), además de profesor emérito de la Cátedra de Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid. Conferenciante internacional y profesor invitado en universidades de medio mundo, es secretario general de la Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XIII, que trata de mantener vivo el legado intelectual del Concilio Vaticano II en una Iglesia, la española, que tiende al conservadurismo. En esta entrevista, Tamayo pone bajo el foco el fenómeno “cristoneofascista” en España y Latinoamérica, expresa sus abismales diferencias con la jerarquía española y repasa los episodios de censura de una trayectoria en la que se ha topado tanto con el Tribunal de Orden Público (TOP) como con la Congregación para la Doctrina de la Fe. “Desde muchacho he tenido siempre la censura en los talones”, afirma Tamayo, que dedica el libro a sus dos hijos, librero y periodista. Lee el resto de esta entrada »


Emociones sobre iglesia y monarquía

agosto 9, 2020

¡Grandes secretos son, Señor, los que vos hacéis y las gentes ignoran!
Lazarillo

Fragmento portada del libro de Miguel Herrero “El principio monárquico” (1972)

Ángel Aznárez, La Voz de Asturias, 9 de agosto de 2020

Escribí en Secularizaciones y patrimonios eclesiásticos lo siguiente: «Dos Instituciones esenciales, la monarquía y la Iglesia, con privilegios derivados de la misma persona de Franco, por su voluntad, carecieron de la sabiduría necesaria para administrarlos con prudencia y con cautela. Lo que hubiese supuesto una prueba de excelencia, ha resultado catastrófico, pues fueron a por todas, con resultado ya dramático por el Alea jacta est (muy interesante lo de la mañana de ayer, 25 de julio de 2020, en la iglesia de San Martiño Pinario en Santiago de Compostela». Aclaro que en esa Iglesia, estando en obras la Catedral compostelana, tuvo lugar el acto tan curioso y simbólico, que es  la Ofrenda al Apóstol Santiago realizada por el Rey y la contestación por el Arzobispo de la localidad.

Releído lo entrecomillado, resultan aspectos negativos ciertamente, como la carencia de sabiduría, prudencia, cautela, y con resultado de catástrofe por ambas Instituciones; mas no hay señales emitidas al lector que revelen el estado de ánimo o emociones del autor frente a las patologías institucionales, que pueden ser aquéllas de contento, como frotándose las manos, por ser antimonárquico o anticatólico, o que pueden ser de lamento, como pataleando al suelo, por ser monárquico o católico. Y el autor, que no quiere esconderse ante lo tan grave destacado, desea explicarse acudiendo a la biografía, tan cercana de la biología. Lee el resto de esta entrada »


Secularización y patrimonios eclesiásticos

julio 29, 2020

 

Ángel Aznárez, La Voz de Asturias, 29 de julio de 2020

«El drama está en nosotros, y nosotros somos el drama». Luigi Pirandello

Blumenberg, filósofo alemán, en La legitimación de la Edad Moderna, estudia el fenómeno de la secularización, que lo considera “como corroboración de un largo proceso en el que tiene lugar las paulatina desaparición de vínculos religiosos, de posturas trascendentes, de esperanzas en el más allá, de actos de culto y de una serie de giros lingüísticos fuertemente acuñados  tanto en la vida pública como privada”. La utilización de ese concepto, como escribiera S. Lefebvre, es dificultosa, pues tropezamos con los correlativos secularismo y secularidad, términos que aluden  a fenómenos socio-culturales de gran complejidad.

El jesuita nada sospechoso, José Gómez Caffarena, filósofo de la Religión, autor de El enigma y el Misterio (Trotta 2007), se interrogó sobre la secularización y escribe: «Secular, de saeculum, siglo, es una versión temporal en contraposición a “eterno”, que es una denominación de lo divino, Dios y lo directamente referido a él». Podemos añadir que en estos momentos España, por causas o raíces de diversa naturaleza, está viviendo una apoteosis de lo secular, con arrinconamiento de lo religioso, que deja a los llamados pastores de la grey católica (o Iglesia peregrina en España, tal como se dice a la moda), en un estado de perplejidad

El concepto de secularización, como todos los esenciales para comprender la realidad de lo específicamente humano, se fragmenta en una pluralidad de notas que representan aspectos parciales de un mismo objeto. Así, la secularización es interesante desde el punto de vista político, lo cual nos remite al pensamiento de Carl Schmitt, el cual fue considerado Kromjurist o el jurista oficial del Tercer Reich, y muy importante en la España del Estado Total. Sus planteamientos, sirviéndose también de los de Hobbes (El Léviathan), pudieron ser determinantes para los hipotecaristas españoles, autores de la reforma hipotecaria de los años cuarenta (Ley de 1944 y Decreto de 1946), base de las posteriores miles de inmatriculaciones a favor de la Iglesia Católica (la Diocesana). Respecto a Schmitt y España volvemos a remitirnos al libro de Miguel Saralegui Carl Schmitt pensador español. Añadimos lo no sabido: que era frecuente en los años setenta y siguientes, hasta su fallecimiento, encontrar a Schmitt, en paseo por las rúas compostelanas, pues su única hija, Ánima, estaba casada con un catedrático de la Facultad de Derecho de aquella Universidad. Lee el resto de esta entrada »


“Monarquía e Iglesia carecieron de la sabiduría necesaria para administrar sus privilegios con prudencia y cautela”

julio 28, 2020

Llama la atención, dadas las miles de inmatriculaciones practicadas, un afán eclesiástico por lo exclusivo, lo excluyente, la relación especial e “íntima” con las “cosas”, que es la propiedad, el más absoluto de los derechos patrimoniales y frente a todos o erga omnes”

Juan Carlos I y el cardenal Rouco

Juan Carlos I y el cardenal Rouco

Ángel Aznárez, Religión Digital, 28 de julio de 2020

“El drama está en nosotros, y nosotros pos somos el drama”. (Luigi Pirandello)

Hans Blumenberg, filósofo alemán, en La legitimación de la Edad Moderna, estudia el fenómeno de la secularización, que lo considera “como corroboración de un largo proceso en el que tiene lugar las paulatina desaparición de vínculos religiosos, de posturas trascendentes, de esperanzas en el más allá, de actos de culto y de una serie de giros lingüísticos fuertemente acuñados tanto en la vida pública como privada”. La utilización de ese concepto, como escribiera Lefebvre, es dificultosa, pues tropezamos con los correlativos secularismo y secularidad, términos que aluden a fenómenos socio-culturales de gran complejidad.

El jesuita nada sospechoso, José Gómez Caffarena, filósofo de la Religión, autor de El enigma y el Misterio (Trotta 2007), se interrogó sobre la secularización y escribe: “Secular, de saeculum, siglo, es una versión temporal en contraposición a “eterno”, que es una denominación de lo divino, Dios y lo directamente referido a él”. Podemos añadir que en estos momentos España, por causas o raíces de diversa naturaleza, está viviendo una apoteosis de lo secular, con arrinconamiento de lo religioso, que deja a los llamados pastores de la grey católica (o Iglesia peregrina en España, tal como se dice a la moda), en un estado de perplejidad

El concepto de secularización, como todos los esenciales para comprender la realidad de lo específicamente humano, se fragmenta en una pluralidad de notas que representan aspectos parciales de un mismo objeto. Así, la secularización es interesante desde el punto de vista político, lo cual nos remite al pensamiento de Carl Schmitt, el cual fue considerado Kromjurist o el “jurista oficial del Tercer Reich”, y muy importante en la España del Estado Total.

Sus planteamientos, sirviéndose también de los de Hobbes (El Léviathan), pudieron ser determinantes para los hipotecaristas españoles, autores de la reforma hipotecaria de los años cuarenta (Ley de 1944 y Decreto de 1946), base de las posteriores miles de inmatriculaciones a favor de la Iglesia Católica (la Diocesana). Lee el resto de esta entrada »


Propiedades e Iglesia: de las desamortizaciones a las inmatriculaciones

julio 7, 2020

7 de julio de 2020

Escribe Ángel Aznárez un artículo, en dos partes, “La desamortización y las inmatriculaciones”, que publican La Voz de Asturias  (Primera parte – Segunda) y Religión Digital (Primera parte Segunda). En el artículo Aznárez revisa los procesos de desamortización y de inmatriculación.

La revisión de la desamortización eclesiástica del siglo XIX le lleva a concluir que Las diferencias entre la desamortización y las inmatriculaciones son absolutas, esenciales y con finalidades contrarias. Únicamente se relacionan cuando con las inmatriculaciones pudiera pretenderse una especie de “dejar sin efecto” la previa desamortización. Ambas son instituciones jurídicas, pero las inmatriculaciones son de naturaleza estrictamente hipotecaria, que de ninguna manera es un modo de adquirir la propiedad, sino un medio de dar publicidad a la propiedad ya adquirida, fuera del Registro. 

O que las consecuencias y efectos de la desamortización no concluyeron, un proceso interminable, llegando hasta la actualidad 

Y llegan hasta la actualidad, entre otras cosas, en la medida en que si la desamortización de bienes eclesiásticos por Mendizábal resultó irreversible fue porque el artículo 42 del Concordado de 1851 (entre la Iglesia y el Estado), luego repetido en la Ley 4 de abril de 1860, convino que no se “molestaría” por la Iglesia a los que compraron fincas por el procedimiento de la desamortización eclesiástica, tampoco se molestaría a sus herederos ni a los sub/adquirentes […]

Y que Ese no molestar no fue “gratis et amore”, pues el Concordato de 1851 a cambio obligó a dotar por el Estado importantes cantidades para el culto y para el clero; reconoció también a la Iglesia Católica y a su clero, el secular y el regular, la capacidad plena para volver a adquirir bienes. La Ley de 1860 determinaría (artículo 6º) qué bienes estarían excluidos de la desamortización, entre ellos los templos, luego exceptuados, como los bienes de dominio público, de la inscripción en el Registro de la Propiedad y así hasta 1998. 

En la segunda parte comparará la legislación anterior, la del siglo XIX, con la posterior a 1944, para llegar a la vigente legalidad hipotecaria. Lee el resto de esta entrada »