El testimonio en piedra del sadismo y la crueldad del régimen franquista lo es también de la desvergonzada impunidad de la que siguen gozando sus herederos y apologetas, y de la cobardía de la clase política

_________________________
Silvia Cosio, CTXT, 11 de abril de 2025
Cerca de mi casa hay una pequeña placa de bronce en el suelo, justo al lado del semáforo que consigue cada día que mi hija y yo perdamos la paciencia a pesar de que nos protege de los coches que se dirigen hacia o desde la autopista saltándose todos los límites de velocidad y respeto. No hay día que no pase junto a esa plaquita: al ir al súper, de camino a mis clases de yoga, paseando con Perro Bonito o cuando me equivoco de ruta al bajar al centro y en vez de coger la calle correcta me tiro diez minutos caminando por donde no es. La mayoría de las veces no me fijo en la placa expresamente, pero siempre tengo cuidado de no pisarla, y no soy la única, pues he observado que muchas personas también evitan instintivamente pasar por encima de ella, como si una mano invisible los apartara para que no la manchen ni la estropeen.
En esa pequeña y dorada placa que ya forma parte del paisaje de mi barrio y de mi cotidianeidad está grabado el nombre de José Antonio Pérez Álvarez, nacido en 1910 en una casita humilde que una vez se alzó justo donde ahora hay una acera grande y un semáforo que tarda demasiado en ponerse en verde, un republicano que se tuvo que exiliar a Francia en 1941 y que acabó, un año después, en el campo de concentración de Gusen I, uno de los tres campos de la muerte que dependían del famoso Campo de Concentración de Mauthausen, donde fue asesinado al poco tiempo de llegar, un injusto destino que compartió con otros cinco mil republicanos españoles.
Read the rest of this entry »
Posted by asturiaslaica 


















