25N, Estado Laico y violencia contra la mujer· Asturias Laica

Asturias Laica apoya las movilizaciones que se convocan el 25N Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer  y que en Asturias tendrá su acto central en Pola de Siero, con una manifestación que partirá a las 12:00 h. del Mercado de Ganado de Pola de Siero

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Asturias Laica, 24 de noviembre de 2023

El 17 de diciembre de 1999 la Asamblea General de las Naciones Unidas designó al 25 de noviembre como Día Internacional de la Lucha contra la Violencia hacia la Mujer con el objetivo de sensibilizar, denunciar y reclamar políticas públicas para erradicar la violencia de las que son víctimas las mujeres en todo el mundo.  Introduce la designación con el siguiente párrafo:

La violencia contra las mujeres y las niñas sigue siendo una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas y generalizadas del mundo. Se calcula que, a nivel global, 736 millones de mujeres -casi una de cada tres- han sido víctimas de violencia física y/o sexual al menos una vez en su vida.

En España el número total de casos activos por VIOLENCIA DE GÉNERO (VIOGÉN) a 30 de septiembre de 2023 ha sido de 81.319 lo que supone un incremento del 9,3% con respecto a septiembre del año anterior. Este año 52 mujeres han sido asesinadas por su pareja o expareja y 1.237 mujeres han sido asesinadas desde 2003 fecha que se comienza a contabilizar estos asesinatos. Durante el año 2023 han quedado 51 menores en situación de orfandad y 428 desde el año 2013, fecha en la que se incluye este dato como violencia de género.

La violencia machista, soporte de esta violación de derechos, no tiene fronteras. Se da en todos los países y sociedades, y se dirige a todas las mujeres sin distinción de clase, etnia o grupo de pertenencia. No hay un perfil de víctima de violencia: el principal factor de riesgo es SER UNA MUJER.

El patriarcado como cultura dominante y cauce del machismo tiene en las religiones una herramienta fundamental para sostenerse y sostener esta violencia. La aceptación de la injerencia de las religiones (particulares de cada comunidad) en el Estado de toda la ciudadanía hace corresponsable a éste de las causas de la violencia contra las mujeres y niñas. La existencia de prácticas como la mutilación genital femenina, los asesinatos por motivos de honor, “la prostitución sagrada” forzada, el matrimonio forzoso…y otras muchas vulneraciones de los derechos humanos no pueden ser justificadas al amparo del derecho a la libertad religiosa como expresión local de la libertad de conciencia.

Un pilar fundamental en esta lucha es la educación en igualdad, pública, laica. Es imprescindible separar la Escuela (de todos y todas) de cualquier credo religioso (y de su influencia). Para ello es imprescindible una Escuela Pública y Laica. Pero hay que ir a más buscando raíces al problema. Asumir la educación en un sentido amplio. Así hay que apostar por juguetes y juegos que acerquen en igualdad a niñas y niños, denunciar y combatir los roles discriminatorios (que asignan a las mujeres los cuidados y la pasividad y la inteligencia y la acción a los hombres), promover campañas de sensibilización social para eliminar la violencia de género, realizar labor de prevención en las escuelas, etc.

Es especialmente grave que el consumo de pornografía comience cada vez a edades más tempranas (actualmente a los 8 años, edad escolar). La pornografía se ha convertido en la única fuente de información sobre sexualidad para los menores, a los que inculca una sexualidad basada en la violencia hacia la mujer convirtiéndose en el modelo a imitar. Aquí la labor de la educación sexual en igualdad es imprescindible.

Pero es indudable que la lucha por la libertad de las conciencias tiene una óptica más amplia. Así el Estado debe atender a su legislación garantizando el derecho efectivo a ejercer la interrupción voluntaria del embarazo en la sanidad pública e igualmente a que ninguna mujer sea acosada por ejercer ese derecho. Y estar atento a los avances legislativos europeos. Muy especialmente a la reciente aprobación de la Eurocámara de una resolución con la que fija una postura abolicionista y sancionadora contra la prostitución, basada en el modelo nórdico que castiga al proxeneta y al cliente.

Para un Estado Laico los derechos humanos son fundamentales. Y esta parte de esos derechos es pieza fundamental si se quiere conseguir una verdadera igualdad entre mujeres y hombres en una sociedad democrática. Con esta base para una ética de convivencia, podremos trabajar toda la sociedad y las Administraciones Públicas en la erradicación de esas conductas.

Asturias Laica

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