Sobre el párroco de San Pedro y el laicismo

junio 25, 2019

En respuesta a la interpretación de “laicismo” que el párroco de San Pedro*** da en La Nueva España del 22 de junio, escribe Luis Fernández

Foto Juan Plaza / La Nueva España

Luis Fernández, presidente de Asturias Laica, 25 de junio de 2019. Publicado en La Nueva España

He leído con atención el escrito del párroco de san Pedro en este periódico, en el que intenta argumentar sobre el concepto de laicismo. Para empezar, dice refiriéndose a quienes se congregan para participar en su bendición de las aguas de la bahía: “Nosotros somos gijoneses creyentes, es más, con toda seguridad, somos primero gijoneses y luego creyentes”.

Catherine Kintzler, una de las más claras formuladoras de lo que es el laicismo, afirma: “El hecho religioso… no tiene ningún carácter fundador o primordial, previo a la asociación política”

¡Sorpresa! Ambos están de acuerdo en que la asociación política es previa a la creencia religiosa. Por eso entre los y las gijonesas existen pertenecientes a muy diferentes formas de creer, por eso la ciudad está abierta a cualquier otra conciencia, y por eso los principios de gestión de la ciudad son anteriores a cualquier confesión ¿Será laico el párroco?

Parece que la interpretación de esta afirmación común es muy diferente para cada autor. Para Kintzler, consecuentemente con su afirmación, “los poderes públicos son garantes de la tolerancia civil y precisamente por ello resulta imposible aplicarles esta misma tolerancia. No podemos otorgar a los poderes públicos el derecho de gozar de la libertad religiosa de que gozan los ciudadanos… De ahí que los poderes públicos permanezcan en guardia precisamente para que la sociedad civil pueda gozar de tolerancia”.

Para el párroco esa afirmación de prioridad de la ciudadanía sobre la creencia no le lleva a nada. En su análisis, a pesar de reconocer que “España es un país aconfesional o laico” le disgusta la utilización del término “laicismo” por parte de la Alcaldesa, a quien el diccionario de la Real Academia -antigua y definitiva fuente de información- le dice que significa “independencia del individuo o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa”. Y este disgusto (el de la independencia del Estado de cualquier confesión religiosa) le lleva a unas extrañas reflexiones sobre el Estado laico, la laicidad y el laicismo. Lee el resto de esta entrada »