El ministro de la Presidencia responde por carta a la CEE en la que acusa a la Iglesia de tomar partido por la derecha

Sergio Pérez / EFE
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Fuentes: La Vanguardia / El País (Julio Núñez, Carlos E. Cué) / Cadena SER (L. Gutiérrez, G. Lerma), 21 de junio de 2025
El Gobierno y la cúpula de la Iglesia española han protagonizado este viernes un grave choque a cuenta de la petición que ha realizado la Conferencia Episcopal (CEE) a Pedro Sánchez de adelantar elecciones generales, en línea con lo que exigen PP y Vox, a la que ha respondido por carta el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, quien en una carta dirigida al presidente de la curia, Luis Argüello, ha reprochado que esta tome partido ahora por las posiciones de la derecha y no lo hiciera cuando estallaron casos de corrupción del PP.
“Es lo que conviene a España por encima de intereses de partidos”, ha dicho el secretario y portavoz de los portavoces, César García Magán, este viernes durante la rueda de prensa, para explicar los trabajos de comisión permanente. “Evidentemente el presidente (de la CEE) le ha propuesto una salida al bloqueo institucional y lo que ha propuesto es que hablen los ciudadanos. Y yo creo que el decir que hablen los ciudadanos es un principio básico de una democracia”, ha subrayado García Magán este viernes, en la rueda de prensa posterior a la 270 reunión de la Comisión Permanente de la CEE
Las frases de García Magán eran un apoyo al discurso de los últimos días del arzobispo Luis Argüello, líder de los purpurados españoles, que en el que asegura que “la salida a este bloqueo institucional es dar voz a los ciudadanos”. Así, aunque ha señalado que no hay una posición oficial de la Conferencia Episcopal y que el tema no se ha abordado durante la reunión de estos días, ha respaldado las recientes declaraciones de Argüello llamando a un adelanto electoral efectuadas en un primer momento el domingo en una entrevista en ABC y ratificadas ayer por él mismo.
“La Constitución Española prevé distintos instrumentos para el ejercicio de un sano ejercicio de política democrática, como son la moción de censura, como es la cuestión de confianza, pero el elemento principal en una democracia son las que tengan la voz los ciudadanos. Entonces, y ahí yo creo que el presidente, por elevación, lo que ha puesto encima de la mesa es algo tan importante como poner el bien común y lo que conviene a España y a la sociedad española, pues por encima de intereses de partidos que siempre pueden ser más de vuelo raso, no tanto de altura de miras”, ha insistido.
Además, con carácter general, ha advertido de que “la corrupción es uno de los cánceres de una democracia” sea “del color que sea” pues “mina” sus pilares y “hace perder la credibilidad”. Asimismo, ha alertado de que “es una puerta de entrada peligrosísima a situaciones de autoritarismo”.
Pero el mensaje del portavoz de los obispos no se ha quedado ahí. García Magán ha apelado al rey Felipe VI: “Hay que levantar el horizonte y buscar ese bien común de la sociedad para salvar el sistema, y ese bien común está por encima de los intereses tacticistas o de intereses electoralistas; ahí está la equilibrada función que prevé la Constitución para la corona, para el jefe del Estado”.
Preguntado por la postura de la CEE ante los otros casos de corrupción que afectan a otros partidos y Gobiernos, el secretario ha respondido con ambigüedad que no es la primera vez. “Si recogen el magisterio de la Iglesia ha habido antes, en momentos especiales de España, ha habido hasta documentos muy sólidos de la Conferencia Episcopal Española que han hecho una reflexión general sobre la situación política”, ha explicado. Lo cierto es que ningún presidente de los obispos pidió la convocatoria de elecciones tras destaparse grandes casos de corrupción como los papeles de Bárcenas, la Gürtel, el caso de los ERE, el caso Púnica, el caso Nóos.
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Carta de respuesta
En la carta de réplica a estas declaraciones que ha adelantado la cadena Ser, el ministro de la Presidencia, acusa a la Iglesia de haber tomado partido por las posiciones de la derecha. “Quiero transmitirle mi extrañeza por la afirmación de que esta petición [de elecciones] la realizan al margen de intereses partidistas mientras reproducen de forma exacta las peticiones y argumentos de los dos principales partidos de la oposición”.
“Entiendo -continúa Bolaños en su carta- que no es en absoluto ajeno a esta circunstancia, ya que recientemente participó en un acto con el líder político de la ultraderecha española en el que ambos formularon idénticas críticas al Gobierno de España a la vez que coincidieron en promulgar una agenda que promueve la supresión de derechos de las mujeres, de los artistas o del colectivo LGTBI».
El ministro encargado de las relaciones con la Iglesia asegura en la misiva que «no es la primera vez en nuestra historia reciente en la que se produce una comunión espiritual y política entre la organización que preside y los partidos políticos de la derecha y la ultraderecha». «Basta recordar el papel preponderante de algunos de sus predecesores, junto a estos partidos, en la organización de manifestaciones contra la aprobación de derechos como el matrimonio igualitario o la interrupción voluntaria del embarazo», espeta.
”Puedo entender también que la Conferencia Episcopal desee un cambio de Gobierno con el fin de que los debates sobre la reparación a las víctimas de abusos en el seno de la Iglesia o la tipificación como delito de las llamadas “terapias de conversión” sean más fáciles de abordar para ustedes o no se aborden en absoluto. Le transmito otro elemento de tranquilidad: aunque hayan decidido apartarse de la neutralidad política y partidista e incluso del más elemental respeto institucional, el Gobierno seguirá abordando la relación entre Iglesia y Estado con pleno respeto”.
Bolaños, en la carta, además, les recuerda que la Conferencia Episcopal no se pronunció cuando estallaron los casos de corrupción del Partido Popular que culminaron, tras su condena formal en los tribunales, con la moción de censura y la designación de Pedro Sánchez como presidente.
«Aunque hayan decidido apartarse de la neutralidad política y partidista e incluso del más elemental respeto institucional, el Gobierno seguirá abordando la relación entre Iglesia y Estado con pleno respeto, aunque, lógicamente, defendiendo nuestras posiciones y, sobre todo, el interés general y el de las personas más vulnerables, sobre todo en lo referente a las víctimas de abusos dentro de la Iglesia», zanja Bolaños que cierra su carta enviando un cordial saludo y pidiendo a Argüello un compromiso con la «neutralidad política y partidista».


















