Tras la tertulia virtual en la que se deseaba la muerte del papa Francisco y que el arzobispado de Toledo pidiera que se disculparan, los sacerdotes emiten un nuevo programa en el que afirman que “por Dios, por la Iglesia y por la hispanidad seguiremos”

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Fuentes: Dani Domínguez, La Marea / Jesús Bastante, El Diario, 1 de marzo de 2024
“La causa de la pederastia no es el celibato […] sino la homosexualidad” o considerar el cambio climático como “opiniones pseudocientíficas” y a Franco como “un cristiano ejemplar”. Son algunos de los comentarios vertidos en La Sacristía de La Vendeé, el programa ultracatólico en el que la semana pasada, uno de los sacerdotes reconoció rezar “mucho por el Papa para que pueda ir al cielo cuanto antes”. Con estas palabras se presentó el sacerdote Gabriel Calvo Zarraute al unirse en directo al programa online el pasado 22 de febrero.
Segundos después, el padre Charles Murr se adhirió a los deseos de su homólogo: “Yo también me uno a las oraciones del padre Gabriel para el Santo Padre”. “Somos muchos con esa intención”, vuelve a replicar Calvo Zarraute con una sonrisa en la cara. “Pues a ver si rezamos más fuerte”, añade el conductor del programa, Francisco J. Delgado.
“Nosotros, como católicos españoles, estamos a favor de defender la memoria de Francisco Franco porque salvó a la Iglesia católica española del exterminio, de la mayor persecución que ha sufrido durante veinte siglos de historia”. Lejos de pedir disculpas, como había exigido el Arzobispado de Toledo, los curas ultras de La Sacristía de la Vendée han doblado su apuesta y saludaron con un “¡Viva Cristo Rey!” a los centenares de fieles virtuales que este jueves quisieron ver la reacción de los curas tras haber pedido rezar para que “el papa Francisco pueda ir al cielo cuanto antes”.
Especialmente beligerante se mostraba Gabriel Calvo Zarraute, uno de los líderes de ese grupo. El sacerdote de Toledo que la pasada semana hizo saltar por los aires la obediencia y el amor al Papa que tienen como obligatoria todos los sacerdotes y que en la última autodenominada tertulia contrarrevolucionaria aseguraba que “no nos hicimos sacerdotes por la sinodalidad, ni para luchar por el cambio climático, ni por el ecumenismo y el diálogo interreligioso, ni para salvar a los migrantes, ni porque huyéramos de algo o alguien. Nos hicimos sacerdotes para salvar almas. Debemos seguir en la trinchera de Cristo Rey porque muchos nos lo piden”.
“Por Dios, por la Iglesia y por la hispanidad seguiremos”, culminaba el mismo sacerdote que, en programas anteriores, aseguraba que “el problema de la pederastia en el clero no es en modo alguno el celibato, sino la homosexualidad. Hay que dejar de decir homosexualidad, no, la terminología es sodomitas y afeminados”. Zarraute también ha pedido oraciones, en otras emisiones, para que un obispo supuestamente progresista “vaya al infierno de cabeza”. “Hay que rezar para que vaya al infierno que es lo que se merece”, llegó a decir para, posteriormente, proclamar que la situación que se vive en la Iglesia “es para poner una bomba en el Vaticano”, expresión de la que se retractaba días después: “Perdí los papeles”.
No hizo lo mismo en el programa de este jueves, en el que el clérigo toledano arremetió contra algunos medios de comunicación especializados en temas religiosos, como Religión Digital o Vida Nueva, a quienes se refirió como “Herejía Digital y Vida Muerta”. “Por eso os revolvéis y filtráis a los medios civiles cualquier cosa a la que podáis agarraros para desacreditarnos, para hundirnos y a ser posible, a ver si los obispos os hacen a vosotros el trabajo sucio, como la ETA, vosotros señaláis, con nombres y apellidos y a ver si ellos ejecutan, porque vosotros sois los modernos, los demócratas y los plurales”.
Los otros comentarios de la tertulia ultra de sacerdotes que le desean la muerte al Papa: homofobia, vivas a Franco y “una bomba en el Vaticano”. Entre los habituales, un nieto de Blas Piñar
— La Marea (@lamarea_com) March 1, 2024
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De momento, los obispos, más allá de la nota publicada por el Arzobispado de Toledo, no han ido a más. En algunos casos, como en el del conocido como páter Góngora, que pertenece a la diócesis de Almería, las amonestaciones han sido privadas y verbales, y no han surtido efecto, pues el religioso participaba el pasado 26 de febrero como invitado estelar en el ‘Rosario’ que grupos ultras siguen rezando a las puertas de la calle Ferraz. Nada extraño viniendo de un clérigo que propuso una jornada de ayuno y oración “una vez consumado el golpe y la traición”, en referencia a la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. El mismo sacerdote que recientemente calificó de “exaltación sodomítica”, publicando -sin permiso- imágenes de una fiesta de celebración de una pareja gay en un recinto privado en El Escorial.
La sacristía de la Vendée
Estos no son episodios aislados, solo la punta de iceberg de todo lo que los párrocos han lanzando en ese espacio durante los últimos años.
La sacristía de la Vendeé es un programa semanal autodefinido como “tertulia sacerdotal contrarrevolucionaria” emitido a través de YouTube pero también a través de Informa Radio, propiedad del pseudoperiodista Javier Negre. En ella suelen participar sacerdotes con posiciones ultracatólicas, ultraconservadoras y de extrema derecha que forman parte de la conocida como “fachosfera católica”, según explican desde Religión Digital. Curas muy cercanos a la moral de Juan Pablo II y alejados de las doctrinas de Francisco que vierten consignas conspiracionistas contra la Agenda 2030 y el Nuevo Orden Mundial; contra el Gobierno de Pedro Sánchez, a quien acusan de “la manipulación de las cifras de abusos a menores en la Iglesia Católica”; o a favor de “la presencia de cristianos en la batalla cultural” de la extrema derecha. Sus posiciones son tan radicales que consideran al Opus Dei como “el Partido Popular de la Iglesia Católica”.
Uno de los participantes en esta tertulia más conocidos es Juan Manuel Góngora, también llamado en Twitter “pater Góngora”, donde acumula más de 70.000 seguidores. Este sacerdote mantiene un discurso inequívoco de ultraderecha y ejerce como párroco en la localidad almeriense de El Ejido, la ciudad en la que Vox arrasó en las elecciones autonómicas de 2018. Asimismo, ha sido galardonado por la asociación ultra Hazte Oír “por defender la fe católica en redes sociales sin hacer concesiones a lo políticamente correcto”.
Góngora ha animado a sus fieles a acudir a la calle Ferraz, a la sede el PSOE, a rezar el rosario ante “la deriva totalitaria en las instituciones europeas al servicio del laicismo masónico”. También ha asegurado que la Inquisición “fue de gran eficacia y orden asegurado durante siglos”. Una de sus últimas polémicas ha derivado de unos comentarios homófobos publicados en redes acompañados de un vídeo en el que dos hombres parecen haberse casado mediante el rito católico: “Un acto de exaltación sodomítica acontecido en la ermita de una finca privada de bodas en Madrid. Si sois católicos y os invitan a irreverencias semejantes, no seáis cómplices de un pecado mortal. Recemos por su conversión”, posteó el sacerdote en redes sociales.
Otro de los habituales en La Sacristía de la Vendeé es el sacerdote Rodrigo Menéndez Piñar, nieto del histórico líder de la extrema derecha Blas Piñar. En un artículo publicado en 2022, el párroco definió al dictador Francisco Franco como el “principal responsable de la victoria y regeneración [sic] que experimentó nuestra nación tras el 18 de julio de 1936”: “El Caudillo fue principal responsable de su restauración histórica en nuestra tierra, al rescatarla del pretendido exterminio durante la contienda y al otorgarle medios abundantísimos para su acción divina y su labor educativa en nuestra sociedad”, añadió. Asimismo, bromeó con la Ley de Memoria Democrática, a la que definió como “leyes de la mentira memocrática”.
El conductor del programa ultracatólico, el padre Francisco J. Delgado, es también un ferviente franquista. Así lo ha explicitado en redes sociales en multitud de ocasiones: “Gracias Caudillo de España y de la Cruzada, salvador de la Iglesia española, D. Francisco Franco”, dejó escrito en Twitter en septiembre de 2022. Asimismo, ha asegurado que el antifranquismo “es casi lo mismo” que el anticatolicismo.
Los comentarios homófobos y franquistas, sin embargo, no son exclusivos de las redes personales de los sacerdotes. Durante la tertulia, también han lanzado este tipo de mensajes. Así, el párroco Gabriel Calvo Zarraute ha asegurado que “la causa de la pederastia no es el celibato […] sino la homosexualidad”. El mismo cura pidió durante una de las emisiones “dejar de decir homosexuales y demás”: “La terminología paulina […] es sodomitas y afeminados”, explicitó para después sostener la necesidad de dejar de usar “eufemismos políticamente correctos y eclesiásticamente correctos”.
El mismo Calvo Zarraute, una de las voces más provocadoras de la tertulia, llegó a pedir oraciones para condenar al infierno a un obispo argentino e incluso “una bomba en el Vaticano”. Unas palabras por las que tuvo que pedir perdón a la semana siguiente: “Yo cometí una falta de caridad y luego me fui a confesar”, agregó en sus disculpas.
La Sacristía de la Vendeé considera a Franco como “un cristiano ejemplar”, como así titularon su programa del 24 de febrero de 2022 en el que llegaron a gritar vivas al dictador: “Nos vemos en la cárcel”, ironizaron tras las loas.
Por el programa han pasado algunas caras conocidas de Vox como la diputada madrileña Alicia Rubio y la diputada nacional Lourdes Méndez Monasterio, así como el ex secretario de Comunicación de la formación en Andalucía, Rubén Pulido, o el pseudohistoriador Fernando Paz, negacionista del Holocausto que llegó a ser el número uno de Vox por Albacete en 2019, puesto del que tuvo que dimitir tras el revuelo formado. También han acudido al programa nombres conocidos de la ultraderecha extraparlamentaria como Guillermo Rocafort o Miguel Ángel Quintana, director del ISSEP, la institución académica de Marion Maréchal Le Pen, presidida en España por Miguel Menéndez Piñar, nieto de Blas Piñar y hermano del sacerdote Rodrigo Menéndez Piñar, uno de los participantes del espacio ultracatólico.

















