De la denuncia obligatoria a la apertura de archivos: 6 retos de la Iglesia española ante la cumbre ‘antipederastia’

febrero 21, 2019

La Conferencia Episcopal acude a la convocatoria del papa con unos protocolos contra el abuso sexual marcados por la desconfianza hacia el denunciante y el miedo al escándalo

El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez (frente a los micrófonos), este miércoles durante la presentación de una delegación diocesana contra los abusos sexuales. / Diócesis de Astorga

Ángel Munárriz, InfoLibre, 21 de febrero de 2019

Recién llegado a Roma, donde desde hoy jueves se celebra la cumbre contra los abusos sexuales en la Iglesia convocada por el papa Francisco y que durará hasta el domingo, Juan Cuatrecasas admite que está “cauteloso y receloso”. “Hasta ahora todo lo que hemos visto es más de lo mismo. Maquillaje, barniz… Hacer como que se rema en la dirección que marca el papa, pero en el fondo dejarlo todo en una operación cosmética”, afirma. Cerca de 200 líderes del catolicismo de todo el mundo se reúnen desde este jueves en la capital italiana, donde darán audiencia a víctimas de la pederastia y buscarán soluciones. Asiste el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Ricardo Blázquez. Cuatrecasas, padre de un chaval que sufrió abusos por parte de un profesor de un colegio del Opus Dei ya condenado en primera instancia, no ve más que síntomas preocupantes en torno a la preparación por parte de la jerarquía española del encuentro, ideado por el pontífice para dar una respuesta al aluvión de casos de pederastia y encubrimiento en el seno de la Iglesia.

“En España han puesto al zorro a cuidar de las gallinas”, afirma Cuatrecasas, también presidente de la asociación Infancia Robada, en referencia a que la CEE haya situado al frente de la comisión preparatoria de la cumbre al obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, acusado por víctimas del sacerdote abusador Ramos Gordón de haber protegido al pederasta y obstaculizado la investigación sobre sus delitos. Menéndez pilota un grupo de trabajo que se ha puesto como propósito articular procedimientos de prevención, reparación y castigo. Y, más concretamente, cambiar los protocolos antipederastia actuales. La Conferencia Episcopal, consultada sobre la cumbre, pospone hasta la finalización de la misma la comunicación sobre el resultado de esos trabajos, iniciados en octubre y que ahora deben cristalizar en Roma.

La dimensión del fenómeno es colosal. La organización internacional Ending Clery Abuse (ECA) ha cifrado el número de víctimas en 100.000 sólo en Estados Unidos, donde más se ha investigado. A partir de informes elaborados en Australia y Estados Unidos, ECA estima que entre el 6% y el 10% del clero católico ha cometido abusos sexuales. En 2004 la Iglesia de Estados Unidos admitió un 4% a lo largo de 50 años. Las propias directrices ofrecidas por el Vaticano para elaborar los nuevos protocolos en las diócesis de todo el mundo evidencian los déficit existentes, ya que ponen el énfasis en el “reclutamiento seguro” y en la detección de perfiles “vulnerables”. Lee el resto de esta entrada »