El Consejo de Gobierno acuerda incorporar los tres espacios de Gijón, Oviedo y Mieres, vinculados a la represión franquista, al catálogo autonómico para garantizar su protección y preservar el recuerdo de las víctimas

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Fuentes: La Nueva España (Pablo Tuñón) | MiGijón (Borja Pino) | Asturias Laica (varias entradas), 13 de octubre de 2026
El Gobierno del Principado aprobó la declaración de tres nuevos lugares de memoria democrática en Asturias: las fosas comunes de los cementerios municipales de El Salvador, en Oviedo, y Ceares, en Gijón, conocido como El Sucu, y el pozu Fortuna, en Mieres. Los tres espacios, los primeros con reconocimiento autonómico, quedarán inscritos en el Catálogo de Lugares de la Memoria Democrática de Asturias, una medida con la que el Ejecutivo autonómico pretende reforzar su protección y preservar el recuerdo de las víctimas de la represión franquista.
El acuerdo del Consejo de Gobierno supone el reconocimiento oficial de la vinculación de estos tres enclaves con la represión ejercida durante la dictadura. Su incorporación al catálogo autonómico busca garantizar su conservación como espacios de recuerdo, dignificación y reconocimiento de las víctimas, además de contribuir a la transmisión de los valores democráticos y la defensa de los derechos humanos.
La entrada en vigor de la medida se efectuará en cuanto se publique en el Boletín Oficial del Principado (BOPA).
Espacios utilizados durante la represión franquista
Los tres lugares presentan antecedentes relacionados con las ejecuciones, desapariciones y ocultación de víctimas de la represión franquista.
La fosa del cementerio de Ceares, en Gijón, conocido popularmente como El Sucu, fue escenario de ejecuciones, desapariciones y segundas inhumaciones entre 1937 y 1951. Contra la tapia de ‘El Sucu’, el llamado Paredón, entre 1937 y 1951 fueron fusiladas unas 1.300 personas, en los llamados ‘paseos’ que perpetraron militantes de la Falange y otros activos paramilitares ligados al bando rebelde. El impacto de esas campañas fue tal, que en 2010 se inauguró allí un monumento que recuerda a 1.934 víctimas de la represión -cifra que incluye a los muertos en las prisiones del régimen, y en el cercano campo de concentración del Cerillero-. (Datos sobre El paredón de El Sucu: Web del Ayuntamiento de Gijón | El Paredón. Las fosas comunes en El Sucu (Ceares), Ateneo Obrero de Gijón)
En el caso del cementerio de El Salvador, en Oviedo, se localiza una fosa que alberga los restos de entre 1.300 y 1.500 hombres y mujeres, ajusticiados entre 1937 y 1952, es decir, hasta bien entrada la Dictadura. Emplazada en el cementerio civil, que durante décadas estuvo separado del católico por fuertes muros de piedra. Solo en 1970 se derribó la mayor parte de esa separación vergonzosa, quedando ambos cementerios comunicados.
El tercer espacio reconocido es el pozu Fortuna, situado en Mieres, tiene el macabro honor de ser uno de los símbolos de la represión franquista. En 1931 el pozo aún no había empezado a explotarse, -como nos recuerdan en la web del Ayuntamiento de Mieres-, cuando se inició la guerra y desgraciadamente, se convirtió en una de las principales fosas comunes del país durante la contienda y primeros años de la dictadura franquista. El lugar fue elegido a partir de 1937 para hacer desaparecer a un número indeterminado de opositores a la política de los vencedores, que puede llegar a los 300, ya que consta que fue utilizado en varias ocasiones con este fin hasta pasado el inicio de la década de los 40.
Los tres enclaves pasarán así a formar parte del conjunto de espacios protegidos por su vinculación con la memoria democrática asturiana.
Expedientes culminados sin alegaciones
El que todos los informes especializados recibidos resultasen favorables, y la ausencia de alegaciones durante el periodo de información pública al que la declaración fue sometida, han sido los dos elementos que han permitido que el proceso avance, dotando a los escenarios en cuestión no solo de un nexo claro y directo con la represión franquista; también de una protección particular, y de una utilidad educativa para honrar a las víctimas y divulgar los valores democráticos
La declaración de estos lugares culmina los procedimientos administrativos establecidos en la Ley 1/2019, de recuperación de la memoria democrática del Principado de Asturias. Según informó el Ejecutivo autonómico, los tres expedientes recibieron los informes favorables de los órganos competentes y superaron los correspondientes periodos de información pública y audiencia a los ayuntamientos afectados.
Estos trámites finalizaron sin que se presentaran alegaciones, lo que permitió completar los procedimientos para su reconocimiento como lugares de memoria democrática.
Con estas incorporaciones, el Gobierno asturiano amplía el catálogo de espacios vinculados a la represión franquista y avanza en las medidas de reconocimiento y reparación de las víctimas previstas en la legislación autonómica. La protección de estos enclaves también pretende garantizar que su significado histórico se conserve y pueda transmitirse a las futuras generaciones.
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Monumentos en el cementerio de El Sucu (Gijón) en el cementerio de El Salvador (Oviedo) y en el Pozu Fortuna (Turón, Mieres)





















