Ni verdad, ni justicia ni reparación | La muerte de Inmaculada y las grietas de la «modélica» Transición: Marta García Carbonell, María Palau Galdón y Esther López Barceló han investigado el fallecimiento de una adolescente en 1983 en un centro del Patronato de Protección a la Mujer.

Asturias Laica, 14 de junio de 2026
El viernes 12 tuvimos en Gijón la posibilidad de encontrarnos con las autoras del libro «Inmaculada. La muerte que precipitó el cierre del Patronato», Esther Barceló, María Palau, Marta García Carbonell en un espacio, «tan especial», como señalaría la conductora del acto, Clarisa González, como es el gijonés Museo Barjola.
El acto iniciaba en Gijón la «gira asturiana» que seguiría con las presentaciones en Oviedo y en Mieres -donde, además, presentaría el Informe | Patronato de Protección a la mujer, de Á Punt- y estuvo organizado por Asturias Laica, Asfemas, Tertulia Feminista Les Comadres y las librerías La Habitación Propia (Gijón) y La Llocura (Mieres).
El libro que se presentó es fruto de la investigación de las autoras sobre el fallecimiento en 1983 de una adolescente de 14 años, Inmaculada Valderrama, que murió al precipitarse desde el tercer piso de un centro del Patronato de Protección a la Mujer en San Fernando de Henares y que entonces regentaban las Cruzadas del Evangelio.
«Inmaculada. La muerte que precipitó el cierre del Patronato» nos devuelve no solo el nombre sino también la historia y la dignidad a Inmaculada y a todas las miles de Inmaculadas que pasaron por esa institución franquista dirigida al control de las mujeres. Y nos recuerda que su muerte abre una grieta en esa «modélica» Transición durante la que se internó a Inmaculada y a su hermana Antonia y que siguió operando hasta 1985.
El acto, un más que interesante diálogo entre Clarisa González y las autoras permitió conocer los muchísimos obstáculos que encontraron, los silencios siguen pesando sobre esta historia, la investigación de una muerte que no interesó a nadie, que no dio respuesta a su familia y que se cerró a apresuradamente como suicidio, a pesar de que la adolescente falleció en un centro tutelado del Estado. Y explicaron por qué es tan importante nombrar a Inmaculado y por qué es fundamental seguir reivindicando verdad, justicia y reparación, -más allá del «diploma», señalaría Esther Barceló- para todas las inmaculadas que fueron encerradas, vejadas, humilladas y mano de obra esclava por no encajar en el modelo de mujer impuesto por el nacionalcatolicismo (sin olvidar los casos de robo de bebés y el terror de la maternidad de Peñagrande).
Vídeo
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El acto, como se puede ver en las grabaciones, no finalizó con el diálogo autoras-moderadora sino que dejó espacio para que se abriera también al público, que llenó la sala, dando lugar a un coloquio interrumpido nada más que por el horario del museo, al que, por supuesto hay que agradecer no solo que nos abriera sus puertas sino la colaboración recibida.
Imágenes
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La presentación se grabó también en audio (la poca confianza en que funcionara intentarlo en vídeo con una tablet «abandonada a su suerte» durante mucho tiempo…), y que reproducimos también:
Audio
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En la entrada se hace referencia a un informe de Á Punt sobre el Patronato que presentaron en Mieres Esther López Barceló, Marta García y María Palau que también recogemos aquí:
«Refundado» en 1941 para “la dignificación moral de la mujer, para impedir su explotación y apartarlas del vicio”, el Patronato de Protección a la Mujer se creó para perseguir y castigar a aquellas chicas que desafiaron al modelo único de mujer sumisa. El organismo, activo hasta 1985, tuvo la necesaria colaboración de la Iglesia para poder ejercer ese control sobre las mujeres descarriadas






























