Su reino es muy de este mundo

abril 2, 2020
La abogada Polonia Castellanos junto al exministro del PP, Jaime Mayor Oreja

La abogada Polonia Castellanos junto al exministro del PP, Jaime Mayor Oreja / Asociación de Abogados Cristianos

Elisa Beni, El Diario, 2 de abril de 2020

“Consumió su hacienda en pleytos llegando al mayor apuro de la miseria; y lexos de escarmentar, está cavilando por donde introducir recursos, para promover nuevos artículos, y lograr sus infundadas pretensiones”
Leyenda escrita en el óleo “Figura de litigante temerario”

No es lo único que les diferencia del verdadero espíritu de Cristo, pero cada vez es más evidente que el reino de Abogados Cristianos es muy de este mundo y tan mundano es que es el mismo, e igual de delirante, que el que dibuja el partido de ultraderecha Vox. Abogados Cristianos, en este afán de encarnar al martillo de herejes, al ángel exterminador de ateos y ofensores de los católicos, se olvida de todo obstáculo e incluso se olvida del Código Deontológico de la Abogacía. La deontología esa pléyade de normas éticas que hacen referencia a los deberes que todo profesional debe mostrar como mínima diligencia de índole moral a la hora de llevar a cabo su trabajo. Unas normas que, siendo absolutamente laicas, no contradicen en nada las directrices que el cristianismo pueda tener para los casos expuestos. Es más, estamos seguros de que no lo hacen porque, en caso contrario, no cabe duda de que Apolonia y sus legiones se hubieran querellado también con sus hacedores.

Esta vez buscaban la forma de entablar su particular batalla política contra el Gobierno siguiendo la misma estrategia que Vox y el resto de huestes de ultraderecha y que, como ya he explicado, pasa por criminalizar la gestión política de la más grave emergencia sanitaria a la que nunca haya hecho frente nuestro país. Eso no les ha impedido a los abogados autodenominados cristianos, abatirse como buitres sobre las víctimas de tan cruel pandemia. Ni siquiera han revoloteado haciendo círculos sino que se han lanzado directamente a por ellos para conseguir así respaldo para sus acciones legales. Su falta absoluta de escrúpulos, ¡ay, sepulcros blanqueados!, les llevó a crear una página web en la que hacían un llamamiento directo y éticamente blasfemo: “¿Te has visto afectado o has sufrido la pérdida de un familiar? (…) Imaginamos que estás roto y que no sabes qué hacer. Nos gustaría ayudarte”. En realidad estaban cayendo en una de las prácticas mas infames y mas rechazadas de la abogacía, la conocida como ambulance chasers, cazadores de ambulancias, buitres en busca de negocio mientras la gente sufre y está conmocionada por la desgracia. Por ese motivo, el código deontológico de los abogados prohíbe taxativamente la captación de clientes “a víctimas directas o indirectas de catástrofes, calamidades públicas u otros sucesos que hubieran producido un número elevado de personas afectadas y a sus herederos o causahabientes, en ningún caso hasta transcurridos 45 días del hecho”. Blanco y en botella, Apolonia, que lo colocaste en la red el día 24 de marzo cuando ya se contabilizaban por miles las víctimas. Lee el resto de esta entrada »