El relevo del prior llega además en plenas negociaciones entre el Gobierno y la Iglesia católica sobre la salida de los monjes benedictinos del Valle

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El Diario (Jesús Bastante) / InfoLibre, 21 de marzo de 2025
Santiago Cantera dice adiós. El que se había convertido en uno de los principales azotes de la Ley de Memoria Democrática, y que trató de impedir la salida de Franco del Valle y la resignificación de Cuelgamuros, ya no es prior de la abadía benedictina.
El prior de la abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, ha sido relevado tras cumplir los tres trienios que marcan el máximo a la cabeza de esta orden por parte del abad presidente de los benedictinos en Solesmes, Geoffroy Kemlin, de quien depende la orden y después de un proceso que se inició en noviembre. Será sustituido por Alfredo Maroto.
Según ha podido confirmar eldiario.es, Cantera ha sido relevado en su cargo, con la excusa de agotar los tres trienios permitidos como prior administrador de la basílica. Su sustituto será otro fraile de Cuelgamuros, Alfredo Maroto, en un proceso que arrancó en noviembre y que ha estado marcado por las negociaciones a tres bandas (Gobierno, Arzobispado de Madrid y Vaticano) para alcanzar un acuerdo que acabara con la salida de Cantera y permitiera un acuerdo básico sobre la resignificación del Valle.
Cantera, tras su cese, probablemente abandonará en los próximos meses el monasterio, acompañado por algún fraile marcadamente franquista. En Religión Digital, Bastante señala «Algo hay». Es la críptica respuesta de quienes están en la cocina de la toma de decisiones en las relaciones Iglesia-Gobierno ante la más que probable salida del polémico prior del Valle de los Caídos, el benedicino Santiago Cantera. Curiosamente, en las mismas horas en las que se habla de la marcha de uno de sus grandes defensores: el nuncio Bernardito Auza.
Fuentes en EFE explican que el relevo de Cantera se ha tratado en las reuniones de negociación por la resignificación de Cuelgamuros entre el Gobierno, la Nunciatura vaticana, la Conferencia Episcopal y el Arzobispado de Madrid. Sin embargo aseguran que este relevo “únicamente responde a que Cantera ya no podía renovar”.
Explican también que el abad presidente de Solesmes “quería que hubiera un cambio”, poder acometer una etapa de “discernimiento” de la orden y que los monjes “puedan dedicarse a las cuestiones religiosas del Valle y no a otras cosas”.
Sobre la salida de los benedictinos, el arzobispo de Madrid, José Cobo, ya dijo en su toma de posesión en 2023 que las líneas rojas del Arzobispado en este proceso son la presencia de la iglesia, la no sacralización de la basílica y la convivencia con lo religioso.
Por su parte, el Gobierno tiene pendiente la aprobación de un real decreto que establezca el marco jurídico aplicable al Valle de Cuelgamuros (antiguo Valle de los Caídos) y determine su organización, funcionamiento y régimen patrimonial, en aplicación de la ley de memoria democrática.
Este real decreto hará efectiva la extinción de la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, encargada originalmente de la gestión del Valle, lo que en la práctica supondrá la salida de los monjes benedictinos.

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De candidato falangista a dolor de muelas para el PSOE: las ‘perlas’ del exprior Santiago Cantera
José Lorenzo, Religión Digital
Azote de la Ley de Memoria Democrática y firme defensor de la permanencia de los restos del dictador Francisco Franco en la abadía del Valle de los Caídos (hoy de Cuelgamuros), la salida como prior de la comunidad benedictina que la habita de Santiago Cantera es ya un hecho.
Se va el religioso, pero detrás deja la estela de la polémica que tensó las relaciones entre la Iglesia y el Gobierno socialista hasta el punto de que quienes fueron presidentes del Episcopado español, como los cardenales Blázquez u Omella, tuvieron que llamarle al orden directa o indirectamente.
Nacido en 1972 en Madrid, antes de ser fraile, Santiago Cantera, fue historiador, profesor y escritor, con más de una docena de libros publicados, e incluso tuvo sus tentaciones políticas que le llevaron, siendo muy joven a presentarse a las elecciones generales de 1993 y a las europeas de 1994 como candidato del partido Falange Española Independiente, luego fusionado con Falange Española de las JONS.
«Ni me arrepiento ni me avergüenzo»
En pleno enfrentamiento ya a causa de la resignificación del Valle de los Caídos y la determinación para sacar de allí los restos de Franco, ese pasado falangista le persiguió como una sombra. Pero el prior se justificaba y se permitía devolver la pedrada a los socialistas por sus pactos con Bildu.
«Ni me arrepiento ni me avergüenzo de mi pasado. Tenía veintitantos años, tenía mi idealismo y era seglar. Como religioso no me hubiera podido meter en política. De ahí que no me ofenda. Por último, tampoco es un delito que uno tenga o haya tenido unas ideas políticas y, menos aún, cuando hoy se pacta con otras ideologías que incluso han sustentado el terrorismo. Es decir, no me causa mayor problema», señalaba Cantera en entrevista con Vida Nueva en 2019.
Sobre la Ley de Memoria Democrática, el benedictino se alineaba con quienes sostiene que esa norma reabre heridas del pasado. «Esa es mi opinión. Volver al pasado solo tiene sentido para estudiarlo desde el punto de vista histórico, no para utilizarlo con fines políticos y enfrentar a la sociedad», señaló a La Voz de Avilés.
El ‘buen trato’ a los presos en el Valle de los Caídos
En ese mismo medio, Cantera no negó otras polémicas afirmaciones en el sentido de que los presos republicanos que fueron obligados a construir el complejo del Valle de los Caídos habían recibido un buen trato allí.
«El profesor Alberto Bárcena realizó una tesis doctoral y a raíz de ella un libro, ‘Los presos del Valle de los Caídos’, que derriba muchos de los mitos de la leyenda negra que se ha creado sobre el tema. Es un trabajo hecho desde la documentación y la seriedad histórica, y remito a él a quienes me han criticado por lo que dije, para que puedan expresarse con mayor fundamento»
Cantera puso también siempre impedimentos a la intención del Gobierno socialista de exhumar los restos de Franco, lo que acabó en la vía judicial. No obstante, el Gobierno afirmó que «la posición obstruccionista» del prior no impediría que el proceso siguiese su curso -como así fue-, «pero evidentemente hará que la opinión pública pueda llegar a considerar que la Iglesia española avala en su conjunto la negativa de este antiguo candidato falangista, y con ella, la negativa de la propia familia Franco». La exhumación se produjo finalmente el 24 de octubre de 2019.
Sonadas fueron también algunas consideraciones lanzadas desde el púlpito, como cuando en una homilía -según recogió El Correo- «arremetió contra el atuendo de algunos fieles cuando van a comulgar. «Al sacerdote muchas veces se le plantea la duda de dar o no dar la comunión a una persona, tanto hombre como mujer, que se acerca vestida casi como si fuera a la playa», dijo».
«Si al final hace la vista gorda -añadía el periódico vasco- es porque se apiada de esas gentes que, pese a su «ignorancia», pueden «estar en gracia de Dios». «Deberíamos ser conscientes de que vamos a recibir a Dios mismo y que, por lo tanto, deberíamos evitar ciertos vestidos que muchas veces son más bien desvestidos»»,

















