Jaime Luis Martín, La Nueva España, 13 de mayo de 2016

Foto Miki López, LNE
Cuando se cumple el cincuenta aniversario de la inauguración del colegio de los Agustinos en Avilés quiero recordar, aunque pueda parecer siempre lo mismo y sea cada experiencia diferente. Fui uno de sus alumnos, con aquel flequillo de corte marcial con el que aparecemos todos en las fotos, hasta 1976 cuando vendieron el colegio al no obtener la rentabilidad esperada. Era, en cierta manera, un privilegiado, no sufrí muchos castigos ni sevicias, tal vez porque como delegado de clase y buen estudiante tenía un cierto predicamento ante los curas. No quiero citar nombres, pero he visto cómo un sacerdote nos situaba en fila y nos daba una bofetada si no respondíamos correctamente. No he olvidado, todavía, su cara ni su nombre, que no cito, un sádico que disfrutaba todos los días con estas prácticas. Me viene a la memoria un joven cura que golpeó la cabeza de un niño contra una pared, simplemente por hablar en la fila, y la de un profesor seglar que expulsó de la clase a patadas, en un acto de singular coraje, a un alumno de doce años. Todo eso lo recuerdo. Como, también, la homofobia que llegaba hasta el púlpito con el oficiante lanzado anatemas contra dos compañeros a los que descubrieron amándose tras un seto, aunque todos sabíamos que había algunos padres agustinos a los que no convenía acercarse, ni siquiera para confesarnos con ellos, para no padecer sus excesivas muestras de cariño. Read the rest of this entry »
Posted by asturiaslaica 

















