En recuerdo del 25 de mayo de 1808

mayo 25, 2016
Por José Luis Iglesias
Calle Cimadevilla, Oviedo

Calle Cimadevilla, sede de la Audiencia en 1808, Oviedo

Artículo publicado en La Voz de Asturias, Asturias24, 25 de mayo de 2016

La mayoría del pueblo asturiano ignora, pues se le ha ocultado, lo que ocurrió en tan señalada fecha que precisamente hoy recordamos.

Ante la invasión francesa de 1808, el 9 de mayo llegó el correo a Oviedo con órdenes para someterse a la ocupación francesa y también cartas particulares explicando lo que había sucedido el 2 de mayo en Madrid. En ellas se informaba sobre asturianos fusilados por las tropas invasoras. Entonces comenzó en Oviedo una revolución contra esas órdenes que se iría extendiendo a toda Asturias.

El pueblo se sublevó contra las autoridades de la Audiencia y la Junta General del Principado, que querían acatar las órdenes que llegaban del mariscal francés Murat desde Madrid. Hasta entonces todo el poder se ejercía en nombre del rey absoluto y las instituciones solo servían a los intereses del clero y la nobleza.

La Junta General del Principado, que se reunía por esos días de mayo, en la sesión del día 9 por la tarde, ante la presión popular, en la sala capitular de la Catedral, aprobó desobedecer las órdenes de Madrid. Sin embargo, cuando celebró otra sesión el día 13, asustados por las consecuencias de lo que habían aprobado y atemorizados por el regente de la Audiencia, cambiaron su decisión anterior, acataron las órdenes que habían llegado de Madrid y claudicaron totalmente, ignorando las peticiones del pueblo.

Al ver que las autoridades de la Junta General del Principado y de la Audiencia se sometían al invasor entregando la libertad y la independencia, se preparó un alzamiento.

El 25 de mayo de 1808 miles y miles de paisanos venidos de toda Asturias asaltaron la fábrica de Armas de Oviedo y con ellas entraron en la capital. Tomaron la Audiencia, sita en la calle Cimadevilla de Oviedo y allí mismo constituyeron un nuevo órgano de gobierno que llamaron la JUNTA SUPREMA. Lee el resto de esta entrada »