La asociación ultra Hazte Oír vuelve a apelar ante la Audiencia de Barcelona por la caracterización del niño Jesús en una ilustración

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El Diario / El País, 27 de octubre de 2025
El Juzgado de Instrucción número 4 de Mataró (Barcelona) ha archivado la demanda presentada por la asociación ultra Hazte Oír contra la revista satírica Mongolia, la última que quedaba abierta de las cuatro que presentaron diferentes organizaciones conservadoras por la portada de la publicación en su último número de 2022. La querella de Hazte Oír argumentaba que la publicación ofendía ”los sentimientos religiosos».
“Se produce una situación peculiar en este Juzgado”. En estos términos se expresa la magistrada de Mataró (Barcelona) para archivar la última de las cuatro querellas o denuncias que entidades de ultraderecha han presentado contra la revista Mongolia “por idénticos hechos”, estos son: la portada que se mofaba del belén.
En un auto, al que ha tenido acceso elDiario.es, la jueza da carpetazo a la última causa que permanecía viva contra los editores de la revista, Pere Rusiñol, Darío Adanti y Fernando Luis Carballo, por un delito de ofensa a los sentimientos religiosos.
El caso, que la jueza ya había archivado de inicio, se tuvo que reabrir por orden de la Audiencia de Barcelona, que estimó un recurso de la entidad ultra HazteOir y obligó a los editores a tener que declarar como imputados.
El archivo estaba cantado, toda vez que, tal y como concluye la magistrada, la portada (de diciembre de 2022) no supone el delito contra los sentimientos religiosos que atribuía HazteOir a los editores de la revista. La mofa del belén, resuelve la jueza, no hacía “escarnio” ni tenía un “ánimo deliberado” de ofender, y además está amparada por la libertad de expresión.
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa el uso interesado de la Justicia por parte de asociaciones ultras, que emplean delitos decimonónicos como la ofensa a los sentimientos religiosos (un tipo penal que numerosos juristas consideran desfasado y contrario a la libertad de expresión) para perseguir opiniones contrarias a la suya.
Cabe remarcar la enumeración de causas contra Mongolia que la jueza de Mataró enumera en su auto de archivo y que para los editores de la revista suponía un caso de “acoso jurídico” porque, aunque los casos se hayan archivado, la revista ha tenido que destinar fondos a abogados y procuradores.
La magistrada destaca que antes de la querella de HazteOir, ya había recibido querellas por la misma portada de la Comunión Tradicionalista Carlista y los ultracatólicos Abogados Cristianos, ambas archivadas. “Como colofón”, ahonda la magistrada, el colectivo de extrema derecha Manos Limpias denunció, por la misma sátira del belén, a Mongolia ante un juzgado de Barcelona, caso que también quedó archivado.
La última de las causas que quedaban en investigación era la que nació por la querella de HazteOir. El caso tuvo que seguir abierto ante la “insólita tesitura”, expone la magistrada, de “tener que seguir adelante” con la querella de HazteOir porque así lo ordenó la Audiencia de Barcelona al estimar el recurso de los ultras en contra del archivo inicial del caso.
Completadas las declaraciones como investigados de los editores de la revista, la jueza archiva el caso y recalca que es idéntico a los otros dos que ya había sobreseído. “Nos encontramos evidentemente ante una clara cosa juzgada”, zanja la magistrada Dolores Gómez, en referencia al principio legal que impide que un asunto que ya ha sido investigado por un juez pueda ser de nuevo objeto de debate en un juzgado.
La causa iniciada por HazteOir, razona la jueza, “no puede continuar cuando existen hasta tres resoluciones [las relativas a las querellas de las otras tres entidades ultras] acordando el sobreseimiento libre en relación a los mismos hechos y contra la misma editorial”.
Hazte Oír ya consiguió en su primera apelación que dos de los tres editores de la publicación, que se considera “de orientación anticlerical”, declararan como investigados el pasado verano por la misma causa. El tercero, Darío Adanti, tenía que declarar en Madrid, pero antes de que ello ocurra el juzgado de Mataró ha decidido cerrar la pieza al considerar que, con tres archivos previos, el caso ya estaba juzgado. Su decisión, concretada en un auto, tiene fecha del pasado 2 de octubre, señala que si seguía viva la instrucción era “por la estimación de un recurso de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial”.
La Audiencia consideró que los responsables de Mongolia debían prestar declaración como investigados para aclarar si el móvil de la publicación era ofender o no a la comunidad católica. En la querella, Hazte Oír argumentó que la voluntad de escarnio quedó “suficientemente acreditada” y que utilizar una “mierda con una sonrisa en sustitución del niño Jesús en un belén navideño cumple con el tipo penal”. Esa opinión, sin embargo no ha sido estimada ni por la titular del tribunal de Mataró ni por la Fiscalía, que negaban la ofensa religiosa y apostaban por la libertad de expresión.
A la denuncia de Hazte Oír se sumaron las que presentaron Manos Limpias, Abogados Cristianos y Comunión Tradicionalista Carlista. Esas tres últimas, una vez fue sobreseído el caso, no optaron por el recurso, con lo que se entiende que el auto de archivo judicial se convirtió en una sentencia firme. Las querellas, que hablaban de “vejación y escarnio de Dios”, llegaron después de que el dirigente de Vox Jorge Buxadé llamara a denunciar a Mongolia.

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El Juzgado de Instrucción número 12 de Barcelona señaló en 2023 que en la portada de Mongolia no hay intención de ofender a los creyentes mediante el “escarnio”, entendido como “burla tenaz que se hace con el propósito de afrentar los sentimientos de los miembros de la confesión religiosa cristiana”. Su titular defendió la pretensión de la portada satírica de “criticar, negar o resaltar la irracionalidad intrínseca a lo que son dogmas de fe, con mayor o menor acierto y acerbos términos”.
HazteOir presentará recurso
La entidad ultra ya ha presentado otro recurso ante la Audiencia de Barcelona para que el caso permanezca abierto. A juicio de HazteOir, es necesario que la causa se reabra para poder tomar declaración como denunciante a su presidente, Ignacio Arsuaga, y a uno de los tres editores de la revista que no pudo comparecer por un problema técnico con el sistema de videoconferencias del juzgado.
“El cierre de la causa requiere una motivación reforzada que valore contexto, intencionalidad y difusión efectiva”, dice la entidad ultra en su recurso, pese a que la magistrada ya ha realizado todas estas ponderaciones en distintas resoluciones del caso.
Por su lado, el abogado de Mongolia, José Luis Mazón, ha pedido a la instancia superior que ratifique el archivo del caso, ya que las declaraciones propuestas por HazteOir no tienen “carácter esencial” ni “alteran los hechos ya constatados ni la calificación jurídica de irrelevancia penal”. “La libertad de expresión de una publicación satírica o de una revista de orientación anticlerical forma parte del ejercicio legítimo de un derecho fundamental protegido por la Constitución Española”, concluye su escrito.
Mongolia denuncia a Bogados Cristianos
Ante lo que considera una campaña en su contra, en enero de este año Mongolia anunció una campaña de micromecenazgo y una querella contra Abogados Cristianos por denuncia falsa. Considera la publicación que la fundación ultraconservadora provoca un problema para la sociedad editora, que debe dedicar tiempo y dinero a la defensa de sus intereses en los tribunales.

















