Los evangélicos españoles piden al Rey salvaguardar la neutralidad religiosa del Estado

FEREDE lamenta la participación del Rey en el besapiés del Jesús de Medinaceli. Considera que la Corona y todas las instituciones del Estado deben reflejar con sus actos la aconfesionalidad y la neutralidad religiosa que dimanan de la Constitución.

FEREDE lamenta la participación del Rey en el besapiés del Jesús de Medinaceli
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Religión Digital / Actualidad Evangélica, 4 de marzo de 2024

La Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, -Ferede-, ha lamentado este lunes que el rey Felipe VI participara la pasada semana de forma «activa, pública y devota» en la veneración de la imagen de Jesús de Medinaceli y han subrayado la necesidad de salvaguardar la neutralidad religiosa de las instituciones del Estado.

La necesidad de un protocolo

En un comunicado(1), los evangélicos piden al Gobierno que se apruebe un protocolo claro que regule la participación de los cargos públicos en actos religiosos y de los representantes de las distintas religiones en los actos del Estado.

Cree FEREDE que “Este tipo de situaciones refuerzan nuestra convicción de que en nuestra joven democracia la transición religiosa aun es un proceso inacabado; que nos queda mucho por hacer”. Y reitera su pedido al Gobierno de que se instituya “un protocolo claro y adecuado que regule la participación de los cargos públicos en actos religiosos, así como la participación de figuras y personalidades religiosas en actos de Estado. Un protocolo con unas pautas que de forma positiva y constructiva reflejen el carácter aconfesional de las instituciones del Estado”.

Tras manifestar su respeto a las creencias religiosas personales que pueda profesar el rey y la familia real, piden no olvidar que España, según la Constitución, es un Estado aconfesional, por lo que, a su juicio, el jefe del Estado debe evitar «tener un papel protagónico en actos litúrgicos u ofrecer un trato preferente o exclusivo hacia una determinada confesión».

FEREDE justifica su protesta firme por  “la salvaguarda de la integridad jurídica y ética de nuestras instituciones democráticas y su neutralidad religiosa”, y recuerda que “España según nuestra Constitución es un Estado aconfesional y que, por extensión, [todo cargo público, incluido el Jefe de Estado] debe expresar en todo momento ese carácter aconfesional, evitando tener un papel protagónico en actos litúrgicos u ofrecer un trato preferente o exclusivo hacia una determinada confesión, por respeto al conjunto de los ciudadanos que profesan y profesamos creencias religiosas diferentes, a los que su cargo representa y se debe, sin favoritismos ni discriminaciones”.

“En este sentido”, señala FEREDE, “no podemos dejar de mencionar que, ni Su Majestad ni su padre el Rey Emérito han asistido nunca a un acto de las iglesias evangélicas de España pese a las reiteradas invitaciones que les hemos cursado”.

“La sociedad española es cada vez más diversa en materia religiosa”, dice FEREDE, “y el Estado español es aconfesional y, por definición, aconfesionales son también sus instituciones. Eso incluye a la Corona y en particular al Rey, en cuya persona recae por mandato constitucional la Jefatura del Estado”.

El «mensaje» del besapiés

“En el caso que nos ocupa, cuando el Jefe de Estado se inclina a besar los pies de una figura religiosa en un templo dedicado al culto, en el que además suena el Himno de España, se está enviando un mensaje al conjunto de los ciudadanos que nos retrotrae a tiempos de nuestra historia pasada, de intolerancia e integrismo religioso, cuyo recuerdo aún causa dolor a las minorías que los padecimos. Tiempos anacrónicos, que son ajenos al espíritu y a la letra de nuestra Constitución, y alejados de la España moderna, plural y democrática de la que hoy los españoles de cualquier creencia religiosa podemos sentirnos parte con orgullo”.

(1) Comunicado

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