Que Dios nos perdone

enero 18, 2017
Hay dos formas de dejar de pertenecer a la iglesia católica: excomunión o apostasía

iglesia

Pablo MM. Enfoques

El 73,9% de los españoles se definen como católicos. O lo que es lo mismo, 3 de cada 4 dicen acatar los preceptos teóricos de la fe vaticana. Pero la práctica es bien distinta; apenas un 1,8% acude a misa varias veces a la semana y el 12,1% únicamente lo hace los domingos y fiestas de guardar. El resto, la inmensa mayoría, son los llamados católicos no practicantes. Aquellos que tan sólo comulgan con las tradiciones religiosas que con el paso de los años se han convertido en meros convencionalismos sociales. Esto es: bautizo, boda y funeral. Para ser un católico oficial basta con pasar por la primera fase. Una vez que el cura vierte el agua, la Iglesia se apunta en el registro un nuevo alma y en España, según datos de la Conferencia Episcopal, ya tiene más de 38 millones. Sin embargo hay dos formas de revertir el proceso; marcharse por propia voluntad o que te peguen una patada en el culo.

Excomunión

La segunda opción es la más complicada. Los pastores sobreviven gracias al rebaño así que muy descarriada tiene que ser la oveja para que sea sacrificada. Descarriada e ilustre. Los excomulgados son un selecto club formado por personalidades como Felipe I de Francia,Isabel I de Inglaterra, Martín Lutero, Madonna o José Saramago, que fue expulsado por su novela ‘El Evangelio según Jesucristo’. El Nobel publicó el libro en 1991 pero la Iglesia esperó a que falleciese, 19 años después, para proceder a su excomunión. ¿El motivo? Según el filósofo Paolo Flores d´Arcais, en los pasillos del Vaticano temían la pluma iracunda del portugués tanto como a la mala sombra de un carnero. Lee el resto de esta entrada »