Con inmenso pesar

diciembre 23, 2020

El desapego de la gente crece ante la querencia del clero por el predominio de sus ideas espirituales sobre las ideas de igualdad de la mayoría democrática de la gente

El cardenal Cañizares

Javier Aroca, El Diario, 23 de diciembre de 2020

Con inmenso gozo, así empezaba el radiomensaje dirigido a los fieles españoles por Pío XII en abril de 1939: “Nuestros queridos hijos de la Católica España, sobre el Jefe del Estado (Franco) y su ilustre Gobierno, sobre el celante Episcopado y abnegado Clero, sobre los heroicos combatientes y sobre todos los fieles, Nuestra Bendición Apostólica”.

El papa y la Iglesia católica estaban felices porque habían ganado los suyos, habían acabado con el laicismo y el materialismo. Los cientos de miles de asesinados, en cunetas, cementerios y fosas comunes, la represión que comenzaba, la muerte del adversario, la vida, el valor más importante del cristianismo, no les importaba, en todo caso, sus muertos.

No sería el último caso, por solo citar los hispanoamericanos, tan queridos para el integrísimo hispano peninsular, el papel de la Iglesia católica en el Chile o la Argentina golpista y militar, merece el mismo reproche. La alianza de la jerarquía católica con la muerte es proverbial e ideológicamente rechazable, si siquiera simpatizáramos lo mínimo con la doctrina de Cristo. El caso de la Iglesia en el País Vasco, su convivencia con la muerte, apenas quema en el episcopado español sin ninguna consecuencia.

Y más, hasta 2001 no fue erradicada totalmente de la legislación vaticana la pena de muerte, vigente en el Tratado de Letrán desde 1929. No tengo tiempo para referirme a los muchos siglos anteriores y a la muerte, mientras escribo estas letras frente a los restos del Castillo de la Inquisición en los primeros escalones de Triana. Lee el resto de esta entrada »


El cardenal Cañizares: “No vamos a negociar sobre la clase de Religión, sino a exigir los derechos de los padres”

febrero 27, 2020

“España es una unidad. Un valor moral que hay que defender”, asegura, al tiempo que califica de “desgraciada” polémica la exhumación de Franco y defiende el pin parental

RD entrevista a Antonio Cañizares

Entrevista a Antonio Cañizares A. Sáiz/Avan / Religión Digital

Jesús Bastante, El Diario, 27 de febrero de 2020

“España no ha dejado de ser católica, aunque vivimos en un humus cultural secularizado, y laicista incluso. La Iglesia española necesita aire”. El cardenal de Valencia y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Cañizares, defiende los valores morales del cristianismo para la sociedad española frente a “la nueva cultura de nihilismo y laicismo” que, en su opinión, busca el Gobierno de Unidas Podemos y el PSOE.

En una extensa entrevista, el purpurado pone como ejemplos “la eutanasia y el aborto”, pero se muestra especialmente preocupado por la futura ley de Educación que plantea el Gobierno. “No vamos a negociar sobre la clase de Religión, sino a exigir unos derechos de los padres”, asegura. “En este momento la clase de Religión las tienen los musulmanes, los judíos, todas las confesiones cristianas… no hay ningún privilegio para la Iglesia. Y no es en virtud de los acuerdos Iglesia-Estado, sino de la Constitución, que reconoce un derecho fundamental”, añade, insistiendo en que se rompen los acuerdos “si la Religión no es considerada una enseñanza fundamental en el curriculum”. “No podemos volver a alternativas ridículas, como la del parchís”.

“Necesitamos hacer un gran pacto mundial por la educación, que nos lleve a una educación para la concordia, para la memoria de futuro que tenemos que construir entre todos, no una memoria de la que tengamos que avergonzarnos”, apunta Cañizares, que cree que este Gobierno “no demuestra ir por ahí”, y sostiene que, la “intención” del veto parental es “que se llame la atención sobre el derecho que tienen los padres y que nadie les puede quitar. Libertad de enseñanza, libertad para elegir, también los contenidos, que sea protegido ese derecho, que es primario, anterior al Estado”. Lee el resto de esta entrada »