Un exalumno ha sido el encargado de leer en voz alta ante Pau Vidal y Enric Puiggrós cartas escritas por afectados: «Permitisteis que tuviera acceso a niños durante décadas», les ha afeado

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Guillem Sánchez, El Periódico, 25 de octubre de 2026
Después de anunciar que Francesc Peris, un sacerdote jesuita que abusó sexualmente de decenas de alumnos catalanes y bolivianos durante más de 40 años, había sido expulsado del sacerdocio y de la comunidad jesuita, la Compañía de Jesús había citado este viernes a los afectados en Barcelona. Pero la inmensa mayoría de víctimas ha rechazado el encuentro con Pau Vidal, responsable de la compañía en Catalunya, y con Enric Puiggrós, responsable de la compañía en España. Solo se han presentado cuatro exalumnos. Y uno de ellos, Josep Díez, ha acudido únicamente a la reunión, celebrada en un despacho de la Sindicatura de Greuges, para leer algunos escritos.
Entre las cartas que ha leído Díez se encuentra la de una de las dos denunciantes de Peris que lograron que la justicia abriera una causa judicial para investigarlo. Esta denuncia, sin embargo, como ocurrió con el resto de denuncias, también terminó archivándose debido a la prescripción de los delitos. En su carta leída en voz alta a los responsables jesuitas, la denunciante afea a la compañía que mientras la causa judicial estuvo abierta y su agresor fue interrogado, los jesuitas le pagaron a Peris un abogado y le ayudaron a defenderse.
Entre las cartas leídas, la de una exalumna que afea a los jesuitas que no la creyeran y ayudaran a Peris a defenderse
«Fui alumna de los Jesuitas de Casp desde primaria y tenía 15 años cuando Francesc Peris abuso de mí. Lo denuncié mientras el abuso estaba ocurriendo y nadie me creyó. Hace casi dos años inicié formalmente el proceso de denuncia y desde entonces, ningún representante del colegio, ningún miembro de la Compañía de Jesús, ninguna instancia de la Iglesia se ha puesto en contacto conmigo. Ni una llamada. Ni una carta. Ni un mensaje”, lamenta la exalumna.
«Hay algo que necesito que todos sepan y que quede registrado aquí hoy. Me consta que el material utilizado por el agresor en su defensa delante del juez para desacreditar mi testimonio fue facilitado por el colegio de Casp y, para más inri, el pago de su defensa lo asumió la misma institución que hoy dice estar de parte de las víctimas. Mientras yo denunciaba, el colegio no estaba a mi lado, seguía al lado del acusado más de 20 años después. Eso se siente como una doble traición«, critica esta víctima de Peris.
«La primera [traición], permitir que un hombre como Francesc Peris tuviera acceso a niños y niñas durante décadas. La segunda [traición], ponerse en su defensa cuando una de esas niñas, ya adulta, se atrevió a hablar», concluía.
Sin arrepentimiento
Josep Díez, por su parte, ha leído un escrito en el que, como la exalumna anterior, pone el foco en el encubrimiento. «Dicen que la Compañía de Jesús reconoce y condena los errores graves que cometió en el pasado en la manera de escuchar, proteger y responder a las víctimas ante los abusos y reitera su petición de perdón. Palabras calculadas para intentar parecer arrepentidos, pero sin reconocer su verdadera culpa. Palabras que esconden toda la terrible verdad de su actuación. Siguen hablando como si lo que pasó, pobres, es que no supieron vigilar mejor, como si en un descuido algunas pocas manzanas podridas se hubiesen escapado de su decidida y firme vigilancia. Otra vez ofensivos eufemismos para no llamar a las cosas por su nombre, cuando todos sabemos que conocían lo que pasaba, y lo ocultaban, protegiendo a sus pederastas y maltratando y amenazando a las pocas familias que se atrevieron a denunciar estas horribles agresiones a la dirección del colegio. No tienen ni idea del daño que nos siguen causando con esta actitud aparentemente arrepentida pero negadora de su verdadera y terrible responsabilidad«.
Sin los protagonistas de ‘La Fugida’
La mayoría de denuncias contra Peris afloraron tras la emisión de ‘La Fugida’, una coproducción de EL PERIÓDICO para 3Cat. Ninguno de los protagonistas de este documental –que revela el envío de dos sacerdotes pederastas a Bolivia por parte de la Compañía de Jesús: Lluís Tó y el ahora expulsado Peris– ha acudido a la reunión con los responsables jesuitas programada para este viernes a las seis de la tarde, a pesar de que dos de ellos, Laura Calzada y Enric Soler, son víctimas de Peris.
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Calzada ha preferido no ir aunque quiere dejar claro que, en caso de que hubiera asistido, habría preguntado si la decisión de mantener a su abusador en una residencia jesuita después de su expulsión responde realmente a la voluntad de evitar que siga agrediendo a sus 84 años o es más un acuerdo para impedir que hable y revele cuanto sabe acerca del encubrimiento de la orden.
«¿Qué pasa con los encubridores?», se pregunta Calzada, cuyo testimonio permitió saber que Peris siguió abusando al regresar de Bolivia en 1983 y también ha resultado clave para animar a denunciar a otras de sus víctimas. «¿Por qué aún no ha habido ningún encubridor que haya pagado por su conducta?», insiste.
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Peris sigue viviendo en una residencia de los jesuitas. Desde 2024, poco antes del estreno de ‘La Fugida’, el religioso fue enviado a Valladolid. La Compañía ha explicado que seguirá bajo su tutela y defiende esta decisión arguyendo que, de ese modo, Peris podrá estar «sometido a seguimiento y supervisión constante».
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Notas Asturias Laica
En el blog de Asturias Laica
– «La Fugida», el documental que describe cómo los jesuitas encubrían a sus pederastas de Barcelona enviándolos a Bolivia (2024) -Incluye enlace al documental-
– Más información sobre abusos de jesuitas en Cataluña, y su encubrimiento trasladándolos a Bolivia, desde los enlaces Colegio de Casps_Barcelona y Bolivia


















