La asociación reclama no cuestionar una legislación aprobada democráticamente

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El Triangle, 10 de junio de 2026
La asociación Derecho a Morir Dignamente de Cataluña (DMD-Cat) ha criticado las declaraciones del papa León XIV sobre la eutanasia y ha reclamado que no se cuestionen derechos consolidados como la prestación de ayuda a morir.
La entidad ha reaccionado así a las palabras pronunciadas por el pontífice durante su intervención ante las Cortes españolas, donde defendió que «toda vida humana debe ser reconocida y protegida desde la concepción hasta su ocaso natural».
DMD-Cat ha expresado su desacuerdo con esta posición y ha recordado que la legislación sobre la eutanasia es fruto de años de debate social y de un amplio consenso democrático.
Según la asociación, los derechos vinculados al final de la vida no deberían ser objeto de revisión ni de cuestionamiento, sino que deben continuar garantizándose como una expresión de la libertad individual.
Defensa de la autonomía personal
La entidad ha reivindicado que la capacidad de decidir sobre el propio cuerpo y sobre el final de la vida forma parte de los principios básicos de una sociedad democrática. En este sentido, ha sostenido que el respeto a la autonomía y a la dignidad personal es indispensable para garantizar que cada persona pueda actuar de acuerdo con sus valores, creencias y experiencias vitales.
DMD-Cat también ha remarcado que la normativa vigente no impone ninguna conducta a quien se opone a la eutanasia por motivos morales o religiosos. Al contrario, defiende que la ley ofrece un marco que permite que cada ciudadano pueda tomar decisiones de acuerdo con sus convicciones, sin obligar a terceros a compartirlas.
Debate coincidente con la visita papal
La respuesta de la asociación llega en plena visita de León XIV al Estado español y pocos días antes de que el Congreso de los Diputados debata una propuesta legislativa destinada a reforzar las garantías de acceso a la eutanasia ante posibles dilaciones judiciales.
En su comunicado, DMD-Cat ha subrayado que defiende una sociedad plural donde todas las opiniones puedan expresarse libremente, incluidas las de las confesiones religiosas. Sin embargo, ha insistido en que los derechos reconocidos por la legislación democrática deben seguir siendo el marco de referencia para garantizar la libertad de todas las personas.

















