Sospechosos arrebatos espirituales · Najat el Hachmi

Basta una búsqueda en Internet para descubrir lo articulada que está la política de difusión de una supuesta espiritualidad

___________________

Najat el Hachmi, Cadena SER,(La Mirada, Hoy por Hoy) 8 de enero de 2026

No es de extrañar que busquemos el sentido de nuestra propia existencia cuando el desarrollo tecnológico nos supera y nos domina y descubrimos que la nueva era no vino para liberarnos de antiguas ataduras sino para esclavizarnos a través de las pantallas. El aislamiento, la falta de conciencia colectiva y la incapacidad de articular una respuesta grupal ante los abusos de los distintos poderes, sumado a la alienación masiva difundida por esos mismos poderes mediante sofisticadas estrategias de seducción y manipulación llevan a la sensación de impotencia, de no tener ya ningún poder sobre la propia vida.

Si a eso le sumamos que la educación política ha consistido en enseñar a las nuevas generaciones a indignarse por un pronombre, un sufijo, un color o un sentimiento y a sustituir la articulación de discursos sólidos y contestarios por la queja constante e inoperante no sorprende que hayan vuelto la superstición y al pensamiento mágico.

La Iglesia no ha tardado en leer ese vacío para intentar captar a nuevos feligreses, basta una búsqueda en Internet para descubrir lo articulada que está esa política de difusión de una supuesta espiritualidad que en realidad de espontánea no tiene nada.

En el Islam el fenómeno viene produciéndose desde hace décadas, con cada crisis, con cada decepción respecto al progreso y los valores democráticos, los jóvenes musulmanes reciben aludes ingentes de propaganda fundamentalista cuyas raíces políticas y económicas ocultan hábilmente las organizaciones que dirigen el fenómeno. Ese mismo patrón se repite ahora en relación al cristianismo. Ojalá un trabajo de investigación a fondo que nos descubra el muy católico y apostólico algoritmo que hace surgir como de la nada tanta epifanía súbita, casualmente católica.

Deja un comentario

Descubre más desde Asturias Laica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo