La Conferencia Episcopal presume de datos mientras lidia con el primer caso de un obispo aparado por pederastia: en poco más de una década ha doblado la cantidad que recibe desde la casilla del IRPF, recibe una cifra récord en la asignación tributaria, más de 429 millones de euros

Fuentes: El Diario (Jesús Bastante) | Conferencia Episcopal | El País, 10 de diciembre de 2025
Pese a la crisis de abusos y vocacional, los datos económicos vuelven a demostrar el ‘músculo’ de la institución en nuestro país. El auge recaudatorio coincide con uno de los frentes más delicados de la Iglesia española: la reparación a víctimas de abusos sexuales (solo un 2% de las víctimas han sido reparadas según desveló El País en septiembre). Pese a ello, la Iglesia católica española parece inmune a los escándalos. Así lo demuestran las últimas cifras de la Asignación Tributaria, que revelan un nuevo récord en la recaudación de la Iglesia a través de la famosa casilla del IRPF en la declaración de la renta.
El pasado 3 de diciembre, la Conferencia Episcopal recibió los datos provisionales de la Asignación tributaria realizada a favor de la Iglesia católica correspondiente a 2024, declaración efectuada en la primavera de 2025. El número de declaraciones a favor de la Iglesia católica ha sido de 7.946.347, lo que supone un aumento de 106.363 declaraciones más que en 2023. La cantidad asignada ha ascendido a 429.335.080 euros con un incremento de 46.897.081 euros en relación al ejercicio anterior, lo que supone un aumento del 12%.
El incremento es significativo, rompiendo la barrera de los 400 millones, para un total de 429,3 millones de euros, 46,9 más que en el ejercicio anterior. Esto supone una subida del 12%. Una sorpresa para los propios obispos, que ayer mismo apuntaban que su previsión era alcanzar los 384 millones de euros.
Uno de los datos para la reflexión, señala la CEE, es que setecientos mil nuevos declarantes no han marcado ninguna casilla de las que la Declaración deja a la libertad de los contribuyentes, lo que implica una bajada de 1,5% de casillas marcadas. Este dato afecta tanto a las declaraciones de fines sociales como a las de la Iglesia. La CEE traslada que el porcentaje de asignantes ha disminuido en 0,34% debido al aumento de declaraciones que no marcan ninguna casilla.
En poco más de una década ha doblado la cantidad que recibe desde la casilla del IRPF, lo que no guarda relación directa con el mismo incremento en el porcentaje de declaraciones que marcan la «casilla» de la iglesia católica: en 2024 supuso el 30,08% (es decir, prácticamente el 70% de los declarantes no marcaron la casilla), un ligero descenso respecto al año anterior.

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Datos por Comunidades Autónomas
El número total de declaraciones a favor de la Iglesia aumenta en 16 de las 17 Comunidades autónomas (especialmente Andalucía, Madrid, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha). El único descenso de produce en Navarra, así como en la Hacienda foral de Vizcaya, tal y como ya ocurrió el año anterior El porcentaje de asignación disminuye en todas las comunidades autónomas salvo en la Hacienda foral de Guipúzcoa por segundo año consecutivo.
En términos porcentuales, Hay 9 comunidades que se sitúan por encima de la media en % de asignantes, destacando Castilla-La Mancha (42,6%), Extremadura (42,1%), La Rioja (41,9%), Murcia (41,3%) y Castilla y León (40,3%), sin grandes cambios en el ranking. Por debajo se señalan Canarias (24 %), Galicia (23,5%) y Cataluña (15%).
En Asturias, tal y como refleja el cuadro de la Conferencia Episcopal, han descendido ligeramente el número de declaraciones (0,44%) y, siguiendo la tónica general aumentado la cantidad aportada por la Comunidad
Nº de declaraciones en 2023, 163.171 (29,07%)
Nº declaraciones en 2024,165,924 (28,63%)

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Un aumento que no implica más fieles
El incremento recaudatorio convive con un escenario social que apunta hacia una España cada vez más secularizada, sobre todo entre los jóvenes. Datos del CIS de abril indicaban que menos de la mitad de la población se identifica como católica. La caída es sostenida: hace cuatro décadas, el 90,2% se declaraba creyente; hace diez años, el 68,8%; hoy, el 55,4%, y solo el 18,8% acude a oficios religiosos con frecuencia. Entre los menores de 24 años la proporción se reduce a cerca de un tercio.
La percepción pública sobre el sistema de financiación tampoco acompaña al repunte económico. El Barómetro sobre Religión y Creencias elaborado por la Fundación Pluralismo y Convivencia, dependiente del Ministerio de Presidencia, reveló, el pasado mes de noviembre, que el 54% de los encuestados se muestra en contra de la casilla de la Iglesia en el IRPF, y solo el 47% de los católicos la respalda.
Entre quienes profesan esta religión, un 34% defiende la autofinanciación de las confesiones, un 6% rechaza la casilla pero apoyaría otras fórmulas de apoyo estatal, y un 5% la aceptaría únicamente si pudiera extenderse a otras religiones. El debate sobre el modelo continúa abierto, especialmente tras los compromisos de transparencia y modernización que el Gobierno exige desde hace años.
El aumento de recursos que recibirá la Iglesia refleja una capacidad todavía robusta de movilización entre una parte de la ciudadanía, al tiempo que los indicadores sociales dibujan una España más plural y menos confesional. La fotografía del IRPF muestra que la institución conserva fuerza en términos absolutos, aunque pierda terreno proporcionalmente.

















