A partir de una investigación de Data Clave pudo conocerse el plan ideado por trece diputados de La Libertad Avanza, el partido de Milei, y seis personajes de la Justicia en pos de lograr que los criminales condenados por delitos de lesa humanidad queden libres. La iglesia argentina se desvincula del plan de Javier Olivera.

_____________________
Fuentes: Data Clave / Data Clave / Religión Digital / Página 12/ c5n, 10 de agosto de 2024
Diputados de Libertad Avanza se reunieron con Alfredo Astiz y un grupo de genocidas en la cárcel de Ezeiza donde los militares cumplen condenas por delitos de lesa humanidad como torturas, desapariciones forzosas, robos de bebés y asesinatos.
Beltrán Benedit, Lourdes Arrieta, Alida Ferreyra, Guillermo Montenegro y María Fernanda Araujo visitaron a los represores entre los que estaban también Raúl Guglielminetti, Adolfo Donda, Antonio Pernías, Gerardo Arráez, Martínez Ruíz, Agustín Oyarzábal Navarro, entre otros. La reunión, celebrada el pasado 11 de julio, de este grupo de diputados de La Libertad Avanza con genocidas de la última dictadura cívico-militar tenía como objetivo avanzar en un proyecto de ley para que condenados por delitos de lesa humanidad sean liberados de la cárcel.
Pero esa no había sido la primera reunión de diputados del partido de Milei con legisladores, juristas y sacerdotes ultraconservadores para trabajar en ese proyecto de ley. La visita del 11 de julio pasado de los diputados de La Libertad Avanza a los represores detenidos puso al descubierto que desde marzo (y de acuerdo a lo que pudo averiguar en exclusiva Data Clave) venían celebrándose esas reuniones en la sede de la «Fundación San Elías», institución que dirige el sacerdote Javier Olivera Ravassi, que reza con un rosario hecho con balas y se fotografía con armas, de acuerdo a diversas investigaciones realizadas por Data Clave.

__________________
Javier Olivera Ravasi
A todos ellos los convocó este sacerdote, Javier Olivera Ravasi, que eligió uno por uno a los diputados y les planteó la necesidad de liberar a los «militares octogenarios» -como llaman en los grupos de chats a los genocidas-, entre los que se encuentran varios amigos de su padre, condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad.
¿Quién es este hombre que representa al sector más oscuro de la Iglesia Católica?
En la capilla del Barrio, rodeada de un parque cuidado, una extensa arboleda y el canto de los pájaros, el joven sacerdote de larga sotana tiene su casa de varios ambientes, galerías, parrilla y hasta un pequeño estudio de televisión en donde filma los videos que luego sube a su canal de YouTube «Que no te la cuenten», donde entrevista a diferentes referentes de la extrema derecha militar y religiosa, todos reinvidicadores de la dictadura (y donde entrevistó a Jesús Sanz Montes en marzo de 2022) [1]
Una larga historia de odio
Olivera Ravasi es circunstancialmente sanjuanino, nacido el 12 de septiembre de 1977. Su lugar de nacimiento tuvo que ver con el destino militar de su padre, Jorge Olivera, quien pasaría a la historia reciente con el apodo de «El Carnicero» por su afición por cortar y poner «carne a la parrilla«, tal como se mentaba por entonces a las mesas de tortura en los Centros Clandestinos de Detención.
En 1975 Olivera padre, oriundo de Posadas, fue destinado a San Juan, donde fue jefe de inteligencia del Regimiento de Infantería de Montaña 22. Allí conoció a Marta Ravasi, una psicóloga también recién llegada a la provincia desde la Capital Federal. Se casaron al poco tiempo. Ella, que trabajaba en la Universidad, empezó a ser informante del Ejército, tal como denunciaron años después algunas víctimas de la represión que fueron sus compañeros de trabajo.
Jorge Olivera era uno de los jefes del RIM22 y responsable del área 332 a la que correspondía la provincia de San Juan en el parcelamiento represivo organizado en dictadura. El 15 de octubre de 1976 y con su grupo de tareas secuestró a Marie Anne Erize, una modelo que había sido tapa de revistas, y que militaba en la villa 31 junto al Padre Carlos Mujica. La mujer estaba en San Juan desde un mes antes; había llegado huyendo de las garras de la represión, a las que no pudo esquivar.
Luego de secuestrarla en la calle, Olivera la llevó a un camping de suboficiales del Ejército llamado “La Marquesita”, que funcionaba como centro clandestino de detención. Testigos de la causa que luego se siguió contra Olivera declararon que, en aquel inframundo, Olivera y sus secuaces se disputaron jugando al truco quién de ellos sería el primero en violar a la cautiva. Marie-Anne fue asesinada poco después y sigue desaparecida.
Por ese delito fue detenido en el 2000 por la policía italiana por pedido de la justicia francesa, cuando paseaba por Roma con Marta Ravasi. En 2007 Jorge Olivera fue condenado en la «Megacausa San Juan« por el caso de Erize y doscientos cuatro secuestros, violaciones, torturas, desapariciones y asesinatos.
Hoy goza de prisión domiciliaria y en febrero de este año festejó los cincuenta años de casado con una fiesta por todo lo alto

__________________
Javier Olivera Ravasi entró al seminario del Verbo Encarnado, en Mendoza. Fue interno durante varios años, y como seminarista también ejerció como docente. El uso de sotanas a la vieja usanza, la misa en latín y las rutinas preconciliares eran la norma de la institución, que se considera sedevacantista y puertas adentro no respeta el poder papal. Se fue oportunamente de allí en 2015, cuando arreciaban las denuncias por abusos de menores en la institución.
Se vinculó con lo más rancio de la derecha católica, no solo por su formación en el Verbo Encarnado, sino por su vínculo con el lefebvrismo y el Opus Dei. Todas agrupaciones con peso político en la extrema derecha, y a la que pertenecen buena parte de la familia militar.
Junto a un compañero del Verbo Encarnado, creó la Fundación San Elías, que no está registrada para funcionar como orden religiosa en el Registro de Cultos que depende del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Está registrada como Fundación, aunque no cuente con Comisión Directiva, ni actividades chequeables y no se sabe cabalmente que funciones cumple más allá de promocionar el canal de YouTube y las charlas de Javier Olivera Ravasi. Parece más un emprendimiento personal, que una Fundación de bien público.
Precisamente en su sede, en la calle Montevideo 871, Olivera Ravassi ejerció como anfitrión en las reuniones para debatir el método más efectivo para que los genocidas condenados por secuestros, torturas, robos de bebés, robos, estafas, homicidios y desapariciones estén en la casa y en la calle, tal y como se había comprometido la vicepresidenta Victoria Villarruel con la «familia militar» de la que la funcionaria también es parte; viejo anhelo que tiene una representante como vicepresidenta y un sacerdote como Olivera Ravassi haciendo lobby para lograrlo.

Olivera Ravasi es párroco de la Iglesia «San Juan de la Cruz», en el barrio cerrado «San Benito» y con la protección política y económica del constructor del barrio, el empresario Jorge O´Reilly que pretendió ser embajador ante la Santa Sede y estuvo haciendo lobby con el mileísmo para lograr ese fin. Allí, en el barrio tienen la capilla, donde se oficia la misa Tridentina (de espaldas y en latín), algo que el Papa Francisco restringió a más no poder en 2021 y que necesita permiso del obispo. Quien concurra a sus misas, señalan en Data Clave, podrá escuchar cómo desde el púlpito y de manera pública expone abiertamente su apología de la dictadura, mientras reza con un rosario hecho con balas.
[Sobre el barrio y sus problemas con el empresario Jorge O´Reilly, el millonario que fue numerario del Opus y hace ya mucho tiempo milita dentro de las huestes del lefebvrismo: Data Clave]
Repudio a estos encuentros
Organismos de derechos humanos, agrupaciones políticas y dirigentes repudiaron el encuentro entre La Libertad Avanza y genocidas de la última dictadura cívico militar: HIJOS Capital, CTA Autónoma, La Cámpora, Frente de Izquierda, Parlasur…
«Astiz es un genocida. Fue condenado con fallo firme a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA. Sigue callando dónde están los miles de cuerpos desaparecidos y nuestros hermanos. Secuestró, torturó y desapareció a las víctimas en los vuelos de la muerte Tenemos 30.000 luchas y pañuelos blancos como bandera», escribió la agrupación HIJOS Capital en su cuenta de X.
«Vamos a seguir defendiendo un país Memoria, Verdad y Justicia, sin genocidas en los barrios, vamos a seguir reclamando Juicio y Castigo para todos los culpables. El Nunca Más es un pacto de nuestra democracia. El único lugar para un genocida es la cárcel común», agregaron en el comunicado.
La parlamentaria de Parlasur e hija de desaparecidos Victoria Donda, sobrina del genocida Adolfo Donda quien tuvo responsabilidad en el asesinato de sus padres y posterior apropiación, reclamó al presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem un pedido de información sobre el encuentro. «Vamos a presentar un pedido de informe para saber a qué fueron estos diputados a «visitar» a los responsables de secuestros, torturas, desapariciones y robos de bebés», indicó en su cuenta de X.
La CTA Autonoma compartió un comunicado en su página oficial en el que señaló que el encuentro es «una afrenta más» e implica el desprecio por parte de La Libertad Avanza «al pueblo argentino y la historia que construimos en 40 años de democracia».
«Para este gobierno la categoría de negacionista es insuficiente: reivindican abiertamente la acción de la dictadura cívico militar. De ahí la visita a los represores, de ahí la admiración por los genocidas. Nosotros seguimos diciendo Nunca más, y ellos creen que eso es lo que tienen que derrotar para que no se haga efectivo», agregaron en el texto.
La Cámpora tuiteó: «En las últimas horas trascendió la noticia de que diputadas y diputados libertarios visitaron a genocidas condenados por delitos de lesa humanidad. La impunidad avanza. El repudio popular también».
Por su parte, la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman, abogada en distintos juicios contra la dictadura, expresó: «Como dice el diputado de La Libertad Avanza, no fueron a visitar represores, fueron a ver genocidas, que continúan cometiendo sus crímenes porque siguen sin decir el destino de los desaparecidos y dónde están los niños y niñas que fueron apropiados. ¿Estos diputados les habrán preguntado, al menos, por los que continúan apropiados? Eso si es una clara violación a los derechos humanos».
______________

______________________
[1] Jesús Sanz advierte que comunistas, marxistas y masones quieren «arrasar» la España católica. El arzobispo, es entrevistado por un cura argentino, Javier Olivera, hijo de un criminal de la dictadura de Videla / Religión Digital
__________________
La Iglesia argentina se desvincula del plan de Javier Olivera para liberar a condenados por genocidio del régimen de Videla
Religión Digital, 13 de agosto de 2024
La Conferencia Episcopal Argentina se desviunculó del proyecto del polémico sacerdote de ultraderecha Javier Olivera Ravasi para liberar a los genocidas presos del régimen de Videla.“Lo expresado y actuado por el sacerdote Javier Olivera Ravasi en relación a la visita de un grupo de Diputados a la Cárcel de Ezeiza no corresponde ni al pensamiento ni a la actitud de la Conferencia Episcopal Argentina”, señala a través su cuenta de X el padre Máximo, vocero de la CEA. El sacerdote se refiera al viaje de un grupo de legisladores de La Libertad Avanza al penal de Ezeiza, donde se reunieron con genocidas presos por delitos de lesa humanidad.
“Se trata de una acción particular y personal del mencionado sacerdote. Dicha visita a la cárcel de Ezeiza se encuentra dentro de la investigación que lleva adelante la Justicia Federal de Lomas de Zamora”, continúa el padre Máximo.
Olivera Ravasi elabora un proyecto para liberar a dichos genocidas. “Está prácticamente terminado el proyecto que venimos conversando hace algunos meses. Por favor, léanlo. Si Dios quiere, en un par de semanas nos juntamos para terminar de cocinar lo último”, señala Ravasi en un breve vídeo destinado a un grupo que comparte con abogados, jueces y libertarios.
Javier es hijo de Jorge Antonio Olivera, conocido como «El Carnicero de San Juan» y quien durante la dictadura fue jefe de inteligencia del Regimiento de Infantería de Montaña 22 de la provincia cuyana. Fue multiprocesado por delitos de lesa humanidad y lo condenaron a perpetua en tres ocasiones. De todos modos, y a pesar de que tiene en su historial más de sesenta víctimas de secuestro, torturas, violaciones, desapariciones y homicidios, Olivera cumple prisión domiciliaria.
«La mirada de la Iglesia Argentina sobre este tema se encuentra presente en la publicación realizada el año pasado en los 3 tomos de la edición «La verdad los hará libres» que fue encargada por la Conferencia Episcopal Argentina a la Universidad Católica», finaliza el vocero del CEA en sus redes sociales.
El padre Máximo hace referencia a un trabajo que fue publicado en tres tomos, que plantea el rol de la iglesia durante la última dictadura militar. “Los tres tomos acompañaron la celebración por los 40 años de democracia. El compromiso de la obra tiene que ver con la verdad histórica, sabiendo que la verdad, la justicia, la libertad y la amistad social son pilares para un reencuentro entre los argentinos, para algún tipo de pacificación o reconciliación en sentido amplio”, afirmó en una entrevista el año pasado con Télam Carlos María Galli, decano de la facultad de teología de la Universidad Católica Argentina (UCA), a quien el Episcopado le encargó el trabajo.

















