Presentada en Gijón la historia de «El batallón olvidado»: el 103 de trabajadores formado por reclusos republicanos asturianos en el fuerte Carchuna

El libro «El batallón olvidado. El 103 batallón de trabajadores y el asalto al fuerte Carchuna», de Fernando Alcalde presentado este viernes en el la Antigua Escuela de Comercio de Gijón, recuerda la historia de estos prisioneros de 61 localidades asturianas, la mayoría de las Cuencas

Por la izquierda, Fernando Alcalde; el autor de la portada del libro, Guillermo Menéndez Quirós y el presidente del Ateneo Obrero de Gijón, Luis Pascual
___________________

Asturias Laica, 8 de marzo de 2026

En el Vestíbulo de la Segunda Planta de la Escuela de Comercio, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica “14 de abril” Comarca de la Costa de Granada y el Ateneo Obrero de Gijón organizaron el acto de presentación del libro de Fernando Alcalde.

El acto, presentado por el presidente del Ateneo, Luis Pascual, contó con la presencia del dibujante, autor de novelas gráficas y creador de la portada, Guillermo Menéndez Quirós, la historiadora de la Universidad de Oviedo, Carmen García García y del autor del libro, Fernando Alcalde.

Lo abriría el presidente del Ateneo con unas breves palabras para dar paso al creador de la portada que recordaría su relación personal y familiar con lo acontecido en el fuerte Carchuna, para a continuación intervenir el autor que iría ilustrando la charla con abundantes e interesantes imágenes que también recoge en el libro. Por último -retrasada su llegada por causas ajenas- cerraría esta primera parte del acto previa al coloquio, Carmen García que presentaría ahora al autor y su obra.

Fernando Alcalde, geólogo de profesión, es un autor e investigador conocido por su obra centrada en la Memoria Histórica y la Guerra Civil española en la zona de Granada. Coautor de la trilogía “Por la Libertad del Pueblo. Itinerarios por los restos materiales del Frente sur de Granada” Ha colaborado en publicaciones sobre La Desbandá y la historia local de la costa granadina. Coordinó los trabajos de la investigación desarrollada por la Asociación “14 de Abril” que culminan en este libro.

Fuerte de Carchuna, hoy lugar de memoria | Fuente imagen
_______________

Su libro recuerda cómo en la madrugada del 23 de mayo de 1938, una unidad de asalto constituida por Niños de la Noche (comandos guerrilleros que operaron en la Sierra Oriental de Málaga desde 1937) y voluntario del XXIII Cuerpo del ejército republicano asaltó el Fuerte de Carchuna, la primera y más espectacular acción de comandos de la Guerra Civil española, y logró liberar a dos compañías de presos asturianos del 103º Batallón de trabajadores, abriéndose paso en las líneas enemigas.

Cercano a Motril (Granada), Carchuna, se encuentra el castillo o fuerte de ese nombre controlado por el ejército sublevado franquista. En una construcción sólida, no muy grande, que se levantó en el siglo XVIII como defensa contra las incursiones piratas. Con una capacidad para 35 personas, y ocho caballos, fue lugar de reclusión de presos republicanos asturianos o residentes en Asturias destacando especialmente la zona de Langreo que junto a la de Mieres aportaron más de la mitad de los prisioneros identificados en Carchuna.

Imagen del libro de Fernando Alcalde
_______________

En la introducción del libro nos recuerda Alcalde lo habitual de la utilización de mano obra forzada por parte del ejército sublevado, práctica habitual que se extendió desde el inicio de la contienda y hasta bien entrada la posguerra y que formaban batallones de trabajadores como lo de Carchuna.

En su exposición Fernando Alcalde explicaría una pieza clave para la clasificación de Prisioneros y Presentados que recogía el procedimiento para dividir a la población en función de su afinidad a las nuevas autoridades y del que se nutría el contingente de mano de obra forzada. El proceso se iniciaba mediante la creación de las comisiones clasificadoras en cada una de las zonas ocupadas y la investigación de los antecedentes políticos, sindicales y militares de prisioneros y sospechosos a través de los informes solicitados a la Guardia Civil, alcaldes, Falange local e Iglesia en sus poblaciones de origen o residencia. Con esta información, se procedía a su clasificación en alguno de los cinco grupos y tres destinos reglamentariamente definidos: los adheridos al movimiento o afectos (grupo A), que pasaban a las unidades militares o eran puestos en libertad; los que sin tener responsabilidades no pudieron demostrar su adhesión al Movimiento Nacional (A dudosos) o se incorporaron voluntariamente a filas gubernamentales (grupo B), que eran enviados a campos de concentración para ser destinados a batallones de trabajadores; y los oficiales del Ejército gubernamental, dirigentes sindicales o políticos, individuos hostiles al Movimiento Nacional (grupo C) o individuos responsables de delitos comunes (D), que eran puestos a disposición de las autoridades judiciales.

El batallón de trabajadores 103º de Carchuna se constituyó en febrero de 1938 y se disolvió en abril de 1940, tras la fuga de los reclusos. A este batallón fueron adscritos 600 trabajadores apresados tras la caída del Frente Norte y que fueron trasladados en marzo de 1939 al campo de concentración instalado en la antigua fábrica azucarera de San José, en El Varadero de Motril. Desde allí, los prisioneros fueron divididos en cuatro compañías: dos enviadas al Fuerte de Carchuna para la construcción de un aeródromo y caminos militares, otra destinada a Motril y una cuarta trasladada a la Casa Grande de Padul. Las dos compañías enviadas al fuerte contabilizarían unos 300 prisioneros que compondrían divisiones de 150 reclusos cada una.

Parte de los asistentes a la presentación del libro | Juan Plaza, LNE
______________

La Nueva España se hace eco de la presentación y sobre el libro señala que se divide en dos partes. La primera tiene que ver con la liberación de los prisioneros del Fuerte de Carchuna, una historia bastante investigada ya «a la que hemos añadido algunos perfiles, como la participación en la operación del Servicio de Información Especial Periférico (SIEP)»`[1], explica el autor del libro.

En esta primera parte del libro, Fernando Alcalde aborda la fuga en mayo de 1939, protagonizada por cuatro tenientes republicanos -Cándido López Muriel, Joaquín Fernández Canga, Secundino Álvarez Torres y Esteban Alonso García-, y la posterior operación militar que permitió la liberación de 259 prisioneros recluidos en el Fuerte de Carchuna. Esos cuatro tenientes lograron traspasar las líneas enemigas y ponerse en contacto con las fuerzas republicanas, que en dos días organizaron un asalto para el rescate de los prisioneros que estaban hacinados en el Fuerte de Carchuna, una fortificación del siglo XVIII concebida para albergar 35 hombres y 8 caballos. Las bajas republicanas que hubo en el asalto difieren según las cifras que dio el bando republicano y el sublevado. Sobre el asalto al Fuerte de Carchuna, una acción del 14 Cuerpo Guerrillero de la República, con participación de brigadistas internacionales[2], señala, ya se habían escrito libros con anterioridad

La segunda parte del libro es la más novedosa, desde el punto de vista de investigación histórica. Fernando Alcalde se interesó por quiénes eran los 600 prisioneros asturianos y en qué condiciones vivían. «La mayoría eran de las Cuencas, de la del Nalón y el Caudal, aunque hemos localizado hasta 61 poblaciones de las que procedían», explica el autor. Algunos de los presos lograron huir de España, otros fueron condenados, en algunos casos a penas severas. De 14 se sabe que estaban en el Fuerte de Carchuna pero no llegaron a la zona republicana tras el asalto, aunque sólo han podido constatar fehacientemente el fallecimiento de cuatro.

En una tercera parte se encuentran las Adendas que, entre otros textos, incluye una referencia de Carmen Estrada a José Estrada Parra, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla entre febrero y julio de 1936, quien durante meses cada noche, en conexión telefónica de Radio Jaén, daba réplica a las charlas de Queipo de Llano desde Radio Sevilla y que en 1937 sería nombrado Comisario Político del ejército de la República, 23º división. A él se debe la primera publicación del libro Fuerte de Carchuna editado por la Subsecretaría de Propaganda durante la guerra de España.

También una Breve introducción al análisis de la represión en Asturias escrita por Carmen García García, que intervendría en el acto.

A las Adendas le sigue un Anexo en el que recoge la relación de prisioneros del 103º batallón de trabajadores localizados hasta la fecha y breve historia vital, una extensa Bibliografía y la relación de los numerosos archivos consultados.

En la mesa Carmen García García, Guillermo Menéndez Quirós y Fernando Alcalde
____________________

Notas

[1] Sobre el SIEP pueden consultarse: EL SIEP: LA INTELIGENCIA DE LA II REPÚBLICA.

[2] A propósito de la participación de brigadistas internacionales, Fernando Alcalde recomendaría la visión de un documental que emitió TVE y que ahora puede verse en Youtube y Vimeo: Espías en la arena, sobre la participación de exiliados republicanos españoles en el Norte de África, miembros del del Partido Comunista de España, que entrarían clandestinamente en España al servicio de la Oficina de Servicios Estratégicos de los Estados Unidos en 1943.

3.- Audio de la intervención del autor. Tanto el sistema de grabación como las condiciones de la sala (vestíbulo de la 2ª planta) contribuyen a que la grabación haya resultado todo menos óptima, no obstante la incluimos.

Asturias Laica · Charla con FERNANDO ALCALDE, autor de "El batallón olvidado. El 103º batallón de trabajadores y el asalto al Fuerte Carchuna"

________________

Fuentes: Además del artículo ya señalado de La Nueva España, parte de la información está elaborada a partir del libro presentado.

Deja un comentario

Descubre más desde Asturias Laica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo