La dirección de Riaumont estaba en manos del padre Albert Revet, un religioso integrista, obsesionado con las cruzadas y con el nazismo

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Ángelo Nero, Nueva Revolución, 29 de noviembre de 2024
Durante seis décadas, entre 1960 y 2019, cientos de niños fueron sometidos a trabajo esclavo, sufrieron todo tipo de violencia, incluso sexual, por los curas fundamentalistas católicos que regían el internado de Riaumont, en Liévin, en el departamento de Pas-de-Calais.
El Estado francés financió la construcción y el mantenimiento de los edificios, así como los salarios de los profesores, y los niños estaban bajo la tutela de la Direction départementale des affaires sanitaires et sociales, los servicios sociales franceses, aunque la dirección de Riaumont estaba en manos del padre Albert Revet, un religioso integrista, obsesionado con las cruzadas y con el nazismo, que hasta su muerte, en 1986, fue el dueño y señor de las almas y de los cuerpos de niños de seis a dieciocho años.
En 1979, los servicios sociales constataron malas condiciones de alimentación y de higiene, así como numerosas denuncias de malos tratos, y decidieron cerrar el centro en 1982, pero este siguió organizando campamentos de scout, acogiendo también a niños refugiados, en especial del sudeste asiático, e incluso, tras la muerte de Revet, logró reconvertirse en Escuela Secundaria Técnica, con otro fundamentalista católico al frente, el padre Argouarc’h, que funcionó hasta 2019.
La periodista Ixchel Delaporte investigó durante varios años lo que pasaba en Riaumont, recogiendo decenas de testimonios de este internado que tenía mucho de reformatorio, ya que en el internaban a niños y adolescentes de familia desestructurada, y también de secta fundamentalista, conectada ideológicamente con la extrema derecha, incluso a nivel europeo, especialmente con otras comunidades similares de Bélgica y Alemania.
Delaporte plasmó su investigación en el libro Les enfants martyrs de Riaumont: Enquête sur un pensionnat intégriste, en el que hace un descenso al infierno por el que pasaron cientos de jóvenes, bajo la tutela de un estado francés que los dejó a merced de una pandilla de curas sádicos, que los golpeaban sin piedad y les hacían trabajar hasta desfallecer, y pedófilos, como recogen varias de las declaraciones de aquellos niños y niñas -ellas entraron en Riaumont en 1982, curiosamente cuando los servicios sociales ya habían detectado los abusos-.
La propia Ixchel Delaporte señalaba en una entrevista que “tras un importante número de denuncias presentadas, en 2013 se abrió una investigación que condujo a la acusación de once personas por violación, agresión sexual y malos tratos. La comunidad acabó sufriendo un cierre administrativo en 2019. Sin embargo, los niños sufrieron durante casi sesenta años. Hubo un suicidio en 2001 y el caso se cerró. Cada uno tiene su parte de responsabilidad en este asunto.”
En 2024, junto con Remi Benichou, Delaporte dirige el documental Les enfants martyrs de Riaumont, que se puede ver en abierto en el canal de Youtube ArteTV Documentales.
«Durante décadas, los niños internados en la aldea infantil de Riaumont, en Liévin, Francia, fueron víctimas de abusos y violencia sexual. Con testimonios desgarradores, esta investigación sobre el internado dirigido por una comunidad católica integrista ⛪️, vinculada a redes de extrema derecha, pone en tela de juicio la actitud de los poderes públicos»
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Riaumont una comunidad tradicionalista del castigo corporal
Fuente: Juliette Vignaud, Le Point
Creada en los años 1960, la comunidad de Riaumont, con métodos de educación violentos, alberga una aldea infantil. Los jóvenes, de entre 11 y 15 años, son enviados por sus familias muy religiosas. Los niños, algunos de los cuales fueron considerados “recalcitrantes” y expulsados de sus escuelas, terminaron en este internado como último recurso. En el establecimiento, los estudiantes de secundaria cuentan con pantalones de cuero como uniforme.
Este sistema muy estricto impone castigos corporales y violencia gratuita como castigo, como bofetadas, flexiones, trabajos de albañilería o la tortura de permanecer arrodillado sobre una regla.
Los estudiantes de secundaria, afiliados a los scouts de Riaumont, deben dedicar la mitad de sus vacaciones a estas actividades y sólo regresan a casa una vez al mes.
Múltiples casos de violencia y abuso sexual. Los tribunales han recibido varias denuncias presentadas por antiguos alumnos de Riaumont, que denuncian casos de malos tratos y violencia sexual entre los años 1990 y 2000. Varias investigaciones judiciales han sido abiertas y llevadas a cabo en el mayor secreto, con la audiencia de más de 200 personas. Testigos y víctimas desde 2013.
En 2018, Alain H., padre prior y pilar de la comunidad desde los años 1980, fue acusado de actos de pedofilia, según información de Point. Varios supervisores, que luego se convirtieron en sacerdotes, también fueron puestos bajo custodia policial por violencia contra niños…

















