¿Es Dios quien prohíbe el sacerdocio de las mujeres?

diciembre 2, 2018

Testosterona y pedofilia sí. Mujeres sacerdotes, jamás

Yolanda Alba, periodista y escritora. Autora del libro «Sacerdotas»*
Atlántica XXII, 2 de diciembre de 2018

Sacerdota es una palabra que fue propuesta y defendida por el periodista Haro Tecglen que admiraba la valentía anglicana de adecuarse a la época: “He escrito sacerdotas por no escribir sacerdotisas, que en España es un término reservado a las servidoras de las divinidades y los templos gentílicos (ojo, no confundir con gentilicios); pero sacerdote no tiene femenino. La Academia siempre ha sido hija amantísima de la Iglesia, y siempre ha tenido dignidades eclesiásticas para que, precisamente, definieran su propio vocabulario”. La situación de inferioridad de las mujeres y su marginación del poder en casi todas las creencias me hace afirmar que las religiones son hoy auténticos templos de la no-paridad.

Incluso Miguel Ángel, rompiendo esquemas y prejuicios ideológicos de su tiempo, había pintado en la cúpula de la Capilla Sixtina el Altar del Sacrificio de Noé con tres mujeres ejerciendo funciones sacerdotales, siglo tras siglo inconmovibles ellas ante las miradas de visitantes, papas y autoridades eclesiásticas. También fuentes arqueológicas y epigráficas testifican casos de sacerdocio femenino (sepulcros con inscripciones: presbíteras y obispas), al igual que otras referencias en las comunidades cristianas primitivas: cartas y epístolas de obispos y papas que testimonian la presencia de mujeres presidiendo la liturgia cristiana (s. IX, obispo Vercelli: “estas mujeres que eran llamadas presbíteras asumieron las funciones de predicar, dirigir y enseñar”), práctica extendida durante los 9 primeros siglos (especialmente en la Iglesia de Oriente) que muestra que los ritos y la ordenación del diaconado era idéntica en lo esencial para hombres y mujeres.

Apelando a esta tradición, crecen hoy las demandas reiteradas de movimientos que claman que otro mundo es posible desde la cordura justa donde las religiones puedan ser sal y fermento transformadores con su potencial de ética. Y hasta al mismo cielo llegan también las reivindicaciones de cristianas feministas a favor de la ordenación sacerdotal de las mujeres. Con este propósito, la Red Internacional de organizaciones ecuménicas para la Ordenación de Mujeres Católicas en el Mundo (WOW) había organizado en 2001 el Congreso Internacional de Dublín, dado que en otras iglesias cristianas las mujeres sí están teniendo acceso a todos los ministerios y existen ya obispas y primadas (la de Londres y la de Suecia). Read the rest of this entry »