Courage trabaja desde cuatro diócesis para que las personas LGTBIQ+ no tengan relaciones sexuales. «¿Tú esto lo experimentas desde hace tiempo o es algo que has percibido recientemente? ¿Tú has tenido novia antes?», pregunta el sacerdote con el que ha hablado ‘Público’.

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Víctor López /María Martínez Collado, Público, 1 de julio de 20276
«Tenemos gente que ha tenido esto desde que tiene memoria, tenemos otro que ha llegado a esto porque se educó solo entre mujeres, entonces, claro, creó en él cierta complicación. (…) Esto tiene niveles, no todo el mundo lo vive igual». Al otro lado del teléfono, un sacerdote explica el por qué de la orientación sexual y la expresión de género de las personas LGTBIQ+. La pregunta la formula este diario en nombre de un -supuesto- estudiante «preocupado» por las «atracciones» que experimenta hacia otros hombres. La línea forma parte de Courage, un programa de terapias de castidad para «abandonar» la homosexualidad que está presente en hasta cuatro diócesis de España.
El Ministerio de Igualdad tiene en sus dependencias una denuncia que puede motivar la apertura de un expediente sancionador contra esta entidad, directamente vinculada a la Iglesia.
La voz de alarma la dio hace dos meses la Asociación Española contra las Terapias de Conversión, tras denunciar estas prácticas a nivel autonómico en Castilla-La Mancha, donde aterrizó inicialmente Courage. «Los párrocos reconocen [en esta llamada con Público] que plantean el acompañamiento en castidad como una manera de que las personas LGTBIQ+ puedan acceder a la práctica religiosa. Y según los términos en los que se pronuncian los expertos de Naciones Unidas, esto constituye una práctica de conversión de enfoque religioso centrada en la castidad«, señala Saúl Castro, presidente de la organización y abogado experto en derechos LGTBIQ+.
Courage tiene su sede en Estados Unidos, pero aterrizó durante los últimos años en Brasil, México, Colombia o España. Lo hizo a través de las diócesis que así lo autorizaron: Canarias, Cuenca, Getafe y Alcalá de Henares. La solución con la que trabajan los promotores de estos programas es la «intervención terapéutica» mediante el acompañamiento pastoral, es decir, una serie de reuniones semanales para «lidiar con los obstáculos que impiden vivir la castidad«. La lógica tiene la misma base que la de las terapias de conversión, pero aquí los párrocos intentan conducir a las víctimas hacia la heterosexualidad bajo una fórmula más sofisticada -encubierta, incluso- que la de estas sesiones. La Iglesia trabaja para que las personas LGTBIQ+ -simplemente- no tengan relaciones. Público se ha puesto en contacto con uno de los sacerdotes que ofrecen acompañamientos de castidad y ha podido escuchar de primera mano cómo conciben la homosexualidad, cuáles son sus explicaciones y qué tienen que hacer sus víctimas para dejar atrás las «pulsiones» LGTBIQ+.
El ¿problema? de una infancia sin «referentes» masculinos
Después de llamar a las cuatro diócesis que están adscritas a Courage en España, Público ha logrado contactar con el líder del programa en el Obispado de Getafe. Esta es la sucursal más próxima a Madrid. «Hola. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?«, pregunta el capellán -terminología usada por Courage-. Público habló en todo momento en nombre de un estudiante de 22 años, recién aterrizado en la capital y confuso acerca de su sexualidad. «¿Tú esto lo experimentas desde hace tiempo o es algo que has percibido recientemente? ¿Tú has tenido novia antes?», insiste el sacerdote. El -supuesto- veinteañero dice entonces que la atracción por personas de su mismo sexo ha cogido fuerza «recientemente». Y desde Courage proceden a contarle en qué consiste el programa y bajo qué términos se reúne «este grupo de personas que quieren ser santas, pero se da la circunstancia de que todas sufren la misma atracción».
Lo primero que hace el capellán es desmentir que su propuesta tenga algo que ver con las terapias de conversión, penalizadas -también desde esta semana- con prisión de entre seis meses y dos años para sus promotores. «Cuando dicen [que esto es una] terapia de conversión… ¡La única conversión aquí es a Jesucristo! ¿Te confiesas habitualmente?», desliza el sacerdote de Courage Getafe. La misma voz reconoce -acto seguido- que muchas de las personas que acuden a estos programas lo hacen tras varias sesiones de terapia, «normalmente», con «psicólogos católicos» que las «acompañan» durante los meses previos en «este camino» de «entenderse a uno mismo».
El perfil de las víctimas de estas terapias es generalmente masculino y de diferentes edades, según el párroco que ha atendido por teléfono a Público. «Lo que se trata aquí es de conocerse a uno mismo y entender de donde te viene (…). Entender cuál es el origen de esto«, reitera el responsable de Courage Getafe. «A cada persona le puede venir de formas distintas: gente que lo ha vivido entrada la juventud, gente que lo vive desde que tiene memoria (…). No es lo mismo el que ha tenido unos padres que lo han querido que [el que ha tenido] una experiencia traumática o [ha crecido en] un ambiente muy femenino, donde todo el mundo que te rodea son mujeres», continúa, poniendo el foco -sin ninguna base científica- en la crianza y el entorno familiar de las personas LGTBIQ+. «Courage conceptualiza la diversidad sexual y de género como fruto de un incorrecto desarrollo de la identidad y la consolidación de la masculinidad a lo largo de la vida. Esto es en sí mismo discriminatorio frente a la heterosexualidad«, denuncia -paralelamente- el abogado Saúl Castro.
«¿La educación familiar puede afectar?», pregunta Público. Y el sacerdote reafirma su tesis inicial. «Sí, puede afectar en el sentido de los gustos y las cosas que se nos educan: como el referente masculino no está… este referente suele ser más femenino, hay gente que tiene más amigas, [personas a las que] no les gusta jugar al fútbol y se quedan más con las amigas…», destaca. «Los gustos nos influyen mucho. Las chicas al final hablaban del chico que les gustaba. Y tú estabas en medio, claro», insiste el párroco. El estudiante por el que se hizo pasar Público reconoció -en la llamada- sentirse identificado con el relato de una infancia con más presencia de referentes femeninos. «Claro, al final también hay que definir un poco. ¿Tú no has tenido pareja masculina o sí? No es lo mismo el que ha tenido una pareja estable que un escarceo», responde el sacerdote.
La manera en la que «van ordenándose las cosas internamente» depende -en ocasiones, insiste el religioso- de los «niveles» de homosexualidad que hayan alcanzado quienes participan en las sesiones de Courage. «Cada uno es un mundo, nadie sabe dónde se origina esta atracción», llega a decir -contradictoriamente- el mismo pastor. «Tenemos gente que tiene una relación muy absoluta, [gente] que nunca jamás ha sentido atracción hacia las mujeres. Y otros que comparten atracción». Público ha preguntado entonces si el escenario es más o menos favorable -para finalizar con éxito las terapias– en función de la identidad sexual de cada persona, toda vez que, según el relato del sacerdote, la bisexualidad parece ser menos mala que la homosexualidad. «No es mejor ni peor, sino tu historia. En Courage no nos comparamos, cada uno tiene su historia y hace su evolución, ha habido gente que al compartir su historia la ha comprendido (…) y ha reorientado su vida, llegando a formar incluso algún matrimonio», celebra la misma voz.
Los curas recomiendan mantener el secreto
El siguiente punto conflictivo de la conversación llega cuando este diario le pregunta al párroco cómo proceder con su familia y con su círculo de confianza. «No lo he hablado con nadie en mi casa, ni con mis amigas… me da vergüenza, me da miedo», sugiere Público, por boca de un supuesto universitario de 22 años que vive solo en Madrid. «Normal. (…) Sí. Esto es muy normal. No todo el mundo tiene en su ámbito personas en las que confiar. (…) A veces cuando uno busca una respuesta no busca que le den la razón, sino que le den una respuesta. (…) Si tú le dices a alguien [que te gustan las personas de tu mismo sexo] y te dice que fenomenal, no te está dando una respuesta. Y tú estás buscando una respuesta», responde el capellán. Luego, pone ejemplos de personas que acuden a sus «capítulos» -reuniones semanales o mensuales- que «han venido porque estaban perdidas, personas que habían tocado fondo«. Y recalca que muchas, llegaron sin haberle comunicado a nadie el proceso que estaban dispuestas a enfrentar.
«[Lo que hagas] también depende mucho de cómo sea tu familia: si tus padres son tradicionales o no son tradicionales, más comprensivos, menos comprensivos…», advierte el sacerdote. Público responde que -en este caso concreto- la familia es más bien liberal. Y el párroco sentencia entonces: «Te aconsejo que no tengas prisa, no tengas apuro». La homilía continúa en la misma dirección. «Yo creo que es bueno que primero ordenes tus ideas antes de empezar a contarlo. Si es una cosa todavía un poco confusa en ti es mejor que tengas claro en qué parada estás. (…) El problema de nuestra sociedad es que pone sambenitos. Y a partir de ese día te tratan como eso, ¿no? Nadie entiende si en ti hay un combate, una lucha, si tú lo deseas, si tú has soñado con tener una familia, casarte y tener hijos. Te empiezan a tratar como si fueras especial y tú quieres que te sigan tratando como siempre», lamenta el cura.
En Courage Getafe no solo prefieren que el supuesto estudiante que llama «preocupado» por su sexualidad mantenga en secreto el interés por este programa de «acompañamiento en castidad», sino que también emplazan al joven a hablar con un párroco madrileño que «normalmente siempre recibe a la gente con mucho afecto y comprensión» pese a que «en Madrid todavía no se ha constituido Courage porque están a la espera de que un cardenal de la orden». Los sacerdotes interesados en comenzar un «capítulo» y «servir como capellanes» de la estructura «deben hablar con su obispo» y conseguir el visto bueno de la diócesis correspondiente, tal y como especifica el manual de la organización. Público también ha llamado a este segundo religioso, destinado en una iglesia del centro de Madrid. Los términos de la conversación han sido similares a los de Courage Getafe. El cura ha emplazado al interlocutor de este medio a un encuentro «antes de las vacaciones de verano» en la parroquia en la que ofrece misa para los vecinos de la capital.
«No eres tus genitales, no eres tus atracciones»
En Courage creen que muchos adolescentes «tuvieron una etapa un poco confusa» y explican -con esta tesis- que puedan sentir luego «pulsiones» y atracción hacia personas de su mismo sexo. Lo hacen como una forma de animar al estudiante con el que hablan a participar en las reuniones de la plataforma. «[El hecho de] que te atraigan los chicos no es pecado. No es tu culpa. Lo que a ti te atrae no lo decides tú. (…) Eso que te pasa es algo que no es lo común, no es lo que le pasa en general a la mayor parte de la gente que forma familias, tú también puedes tener en el interior ese deseo», defiende el párroco. «Lo importante no es tropezarse, sino levantarse. (…) Lo que quieren [quienes acuden a Courage] es que su atracción mayor vaya a Jesús. Y ese camino pasa por una castidad que es ordenar las pasiones», insiste el sacerdote.
Público plantea entonces una serie de dudas, entre ellas, por qué la castidad no se contempla como un remedio para las parejas heterosexuales. «La castidad es para todo el mundo, también para los casados… un tío que se casa no puede violar a su mujer. (…) Las personas heterosexuales [no acuden a estas terapias porque], normalmente, tienden a vivir la vida cristiana enfocada al matrimonio. Los que vienen aquí es por una circunstancia que es muy particular, muy diferente», responde el sacerdote. Este diario también le pregunta cuáles serían los próximos pasos a seguir y transmite su «preocupación», unos nervios que el sacerdote es capaz de identificar al otro lado del teléfono. «Tú no te asustes. (…) Tú no eres tus genitales (…). Tú no eres tus atracciones. Las tienes, pero no eres todo lo que te atrae. Te pongo ejemplos muy tontos para que me entiendas. Si te atrae un balón, no tienes por qué ser futbolista«, sentencia el capellán. «A ti te pasa esto y a otros, otras cosas. Lo que vives forma parte de un camino que tiene que orientarte, llevarte a una vida más plena», finalizan desde Courage.


















