Tras los testimonios de Ciro y Daniel, Eduardo confirma los años de abusos sexuales a menores en Canarias por parte del mismo sacerdote

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Fuentes Cadena Ser, 23 de abril de 2024
Siguen saliendo a la luz nuevos testimonios de víctimas de Carmelo Hernández, el sacerdote que abusó sexualmente de al menos tres niños en Canarias desde la década de los setenta hasta finales de los noventa. Tras los relatos de Daniel, en La Gomera –el caso que destapó este martes la SER-, y Ciro Molina, víctima del mismo sacerdote a finales de los noventa en Tejina, se suma ahora el testimonio de Eduardo, al que ha tenido acceso la SER en Canarias. El relato de Eduardo -a quien hemos cambiado el nombre para proteger su intimidad- confirma que el cura Carmelo Hernández abusó impunemente de menores durante años y refuerza la existencia de un patrón común en los abusos.
Ciro Molina
Una grabación destapó cómo tres obispos ocultaron abusos sexuales en Tenerife. Ciro Molina sufrió abusos sexuales en 2003 por parte del entonces párroco de Tejina, en La Laguna. Aunque su familia lo denunció ante el obispado en 2004, el máximo responsable de la Iglesia tinerfeña en aquel momento, Felipe Fernández, ocultó lo ocurrido y aconsejó a la familia que no acudiera a la justicia.
El obispo tinerfeño se limitó a cambiar al sacerdote de parroquia, una decisión que sumió a la familia de Ciro en un auténtico infierno. Gran parte del pueblo de Tejina se posicionó públicamente del lado del sacerdote, que sentaba a Ciro entre sus piernas para preguntarle «si se le ponía durita» con tan solo nueve años.
Hasta la fecha, la Iglesia tinerfeña ha pasado de puntillas por el asunto; sin embargo, una grabación realizada en julio de 2024 permite ahora corroborar que Ciro Molina decía la verdad. El documento está en poder de la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife y de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores del Vaticano. En ella, Bernardo Álvarez explica el modo en que la iglesia tinerfeña ocultó los abusos durante años, y señala a sus tres antecesores en el obispado: Felipe Fernández García, Damián Iguacen Borau y Luis Franco Cascón.
Además, se le escucha decir que los menores le provocaron sexualmente e incluso llega a asegurar que el 80% de los curas abusadores son homosexuales.
Ciro Molina decidió denunciar por segunda vez en 2014, coincidiendo con la entrada en vigor del protocolo que obliga a comunicar al Vaticano este tipo de denuncias. Esta vez, Bernardo Álvarez recogió la denuncia y abrió un proceso canónico, suspendiendo cautelarmente al sacerdote e invitando a la víctima a denunciar en vía judicial. En la grabación se escucha cómo Bernardo Álvarez reconoce que existía una dinámica de ocultación sistemática de los abusos sexuales en la Iglesia tinerfeña. “En aquella época la costumbre era cambiar al sacerdote (abusador) de sitio. Igual que se hacía con los maestros: cuando había cualquier problema en las escuelas, cambiaban al maestro de lugar. Eso era en el año 2004. Ahora sí, ahora hay que intervenir cuando uno se entera de que hay por ahí alguna cosa; hay que intervenir, hay que hacer una investigación”, se escucha decir a Bernardo en la grabación.
La Fiscalía ha confirmado a la SER la apertura de diligencias de investigación a partir de estas afirmaciones, aunque han sido archivadas porque los hechos han prescrito y el exobispo ha fallecido. En la grabación -a la que ha tenido acceso la SER- el exobispo describe cómo Felipe Fernández ocultó los abusos del sacerdote en 2004, trasladándolo de una parroquia a otra. «Se que (Felipe Fernández) lo sacó de Tejina, lo mandó a Salamanca y al volver, lo metió en el asilo», asegura Álvarez. “Incluso cuando sacó a don Carmelo de Tejina, mucha gente protestó. Lo mandó a Salamanca y estuvo un año allí haciendo una especie de reciclaje, y cuando regresó, lo puso de capellán en el asilo, y ahí estuvo”, reconoce Álvarez. «Eso lo hizo también don Damián y Luis Franco», añade Bernardo al final de la grabación, en referencia a Damián Iguacen Borau y Luis Franco Cascón, dos de sus antecesores en el cargo.
Molina fue la primera víctima de abusos sexuales en España que declaró en un ayuntamiento. Lo hizo en octubre de 2022 en La Laguna, ciudad que decretó dos días de luto tras la muerte de Bernardo Álvarez. La diócesis ha manifestado al diario El País que no tiene conocimiento de esta grabación, negándose a responder si sigue manteniendo que el caso de Ciro Molina no se ocultó. Ciro Molina no ha parado de luchar para que se conozca su verdad, pero las instituciones se han alineado sistemáticamente de lado del ex obispo, tanto las gobierne el PP como el PSOE.
La grabación, ahora entregada en las instituciones encargadas de hacer justicia con las víctimas, dura casi una hora, y constituye el último acto de Ciro Molina para hallar justicia y, si es posible, algo de consuelo.
Daniel
Daniel escuchó en la Cadena SER el relato de los abusos sexuales que sufrió Ciro Molina por parte de Carmelo, el sacerdote de Tejina a finales de los noventa. Al reconocer a su propio abusador, contactó con la radio para explicar con todo lujo de detalles lo que sufrió a finales de los setenta por parte del mismo sacerdote, cuando ejercía como ministro de Dios en Vallehermoso, La Gomera
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Daniel asegura haber sufrido abusos a finales de los años 60, cuando tenía apenas nueve años y el sacerdote desempeñaba su labor pastoral en Vallehermoso, en La Gomera. La víctima nunca se atrevió a contarlo en su infancia. Según su testimonio, el miedo, la vergüenza y la certeza de que nadie le creería le empujaron a guardar silencio durante décadas.
Al reconocer a su propio abusador, contactó con la radio para explicar con todo lujo de detalles lo que sufrió a finales de los setenta por parte del mismo sacerdote, cuando ejercía como ministro de Dios en Vallehermoso, La Gomera. «Una vez escucho a Ciro en la cadena SER, contando esa misma historia y hablando de este cura, digo, pero si este es el mismo con el que yo pasé hace muchísimos años«, explica Daniel (nombre ficticio). «No daba crédito a que todavía ese señor siguiera en activo y siguiera haciendo las cosas que me hizo a mí. Al oír a Ciro, dije, pero si esto es lo mismo que me pasó a mí», añade.
«Me saltaron las alarmas porque Ciro contaba el caso y nombraba al sacerdote y era mucha casualidad que tuviera el mismo nombre», ha empezado a contar Daniel. «Al escucharle empecé a investigar y me di cuenta de que era el mismo sacerdote. Gracias a ese testimonio decidí dar el paso. Hay que dar ese paso para no silenciarnos más las víctimas y dar a conocer lo que ha pasado».
Ya siendo un adulto, Daniel acudió a la oficina de atención a las víctimas de la pederastia puesta en marcha en Tenerife en 2023, pero no ha recibido más noticias al respecto. El plan PRIVA (Plan de Reparación Integral para las Víctimas de Abusos) aprobado en 2024, obliga a las víctimas que hayan denunciado antes a comparecer de nuevo, por lo que la denuncia que Daniel realizó en 2023 nunca pasó a formar parte directamente del Plan de Reparación. Es decir, aunque Daniel prestó su testimonio ante la Iglesia denunciando lo que sufrió junto a otra de las víctimas, testigo de lo que ocurrió, nunca ha sido reparado.
Emilio
Eduardo tenía doce años cuando el sacerdote abusó de él en la sacristía de la parroquia de Vallehermoso, en La Gomera, a finales de los años setenta. En esa misma parroquia fue también víctima Daniel, que entonces tenía solo nueve años.
Ambos describen un modus operandi similar y coinciden en los contextos y situaciones en los que se producían los abusos. «En el caso mío fueron tocamientos, besos, que sinceramente me genera mucho asco hablar de esto», dice Eduardo. «Cosas muy morbosas. Te preguntaba sobre tu pene… a un niño con doce años. Era una cosa muy desagradable», añade.
Además de los abusos físicos, Eduardo relata haber sufrido un profundo daño psicológico, marcado por preguntas y conversaciones de contenido sexual que, asegura, jamás ha podido olvidar.
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Por ese motivo, evitaba participar en excursiones organizadas por el sacerdote, que -según contarían después tanto Daniel como el propio Eduardo– tenían como finalidad última abusar de los niños. «Te preguntaba si te masturbabas, si habías estado con alguien, una serie de disparates que te trastocan de por vida. Yo me alejé y dejé de ir a las excursiones, cuyo fin ya conocíamos», explica.
El obispado invitó a Carmelo a abandonar el sacerdocio en 2014, coincidiendo con la segunda denuncia que presentó Ciro Molina contra él y veinte años después de que Carmelo empezara a abusar de los niños, obligados por la presión de las víctimas y la entrada en vigor del protocolo que obliga a comunicar los casos a Roma. En 2023, Eduardo presentó una denuncia ante la Oficina de Protección de Menores y Personas Vulnerables de la diócesis de Tenerife, sin que hasta la fecha haya recibido respuesta alguna.
Según su testimonio, Domingo Navarro, responsable de esta oficina, les escuchó, tomó nota y firmó un acta de declaración, pero no realizó ninguna actuación posterior.

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Testigo directo de que existen más víctimas
Con el testimonio de Eduardo, ya son tres las víctimas que han denunciado los actos de pederastia cometidos por Carmelo Hernández, que no fue apartado del sacerdocio hasta 2014, cuando entra en vigor la instrucción que obliga a comunicar estos casos a Roma.
Lo novedoso de este testimonio es que Eduardo asegura tener constancia de que hay más víctimas que, por miedo o vergüenza, no se atreven a contar lo que sufrieron. «Intenté que algunos de los chicos de los que abusó lo hicieran público, pero no quisieron, es difícil. Tienen sus hijos, pero hay más muchos más», asegura categóricamente.
Eduardo afirma tener la certeza absoluta de que se trata de un pederasta que abusó de niños en todos los destinos a los que fue trasladado de forma continuada.
Todo ello en el contexto de una diócesis cuyo último responsable, Bernardo Álvarez, ha reconocido públicamente que lo protegieron y lo ocultaron durante años. «Estoy seguro que en todas las iglesias que estuvo, lo hizo. De hecho, pensé ir a una de ellas cuando me enteré, pero cuando llegué ya lo habían quitado de allí», añade.
Carmelo Hernández fue apartado del sacerdocio en 2014, pero sigue dando lecciones morales en su blog. En el acta de la denuncia ante la oficina de protección a los menores y personas vulnerables de la iglesia tinerfeña, a la que ha tenido acceso la SER, figura, como en los casos anteriores, la «toma de conocimiento» y la recomendación de acudir a la Fiscalía para denunciar los hechos.
Carmelo Hernández ha recibido al menos tres denuncias en estas oficinas de la Iglesia, que se limitaron a darlas por recibidas sin volver a contactar con las víctimas ni prestarles ningún tipo de apoyo psicológico ni de ningún otro tipo.
Fuentes de la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife aseguran desconocer la recomendación de acudir a Fiscalía que consta en dichas actas. Recuerdan, además, que cualquier persona puede denunciar ante el Ministerio Fiscal, pero que, cuando han transcurrido los plazos de prescripción que fija el Código Penal -como ocurre en los casos de Eduardo y Daniel-, no es posible iniciar investigaciones al haberse extinguido la responsabilidad criminal de los presuntos autores. Algo que Domingo Navarro y la Iglesia saben perfectamente cuando recomiendan a las víctimas acudir a Fiscalía.
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Notas Asturias Laica
En el blog de Asturias Laica
– Lista de los 39 obispos españoles acusados de tapar casos de pederastia en la Iglesia (2022)
Reportaje de El País en el que se puede consultar la lista de los obispos acusados por víctimas con una breve descripción de los supuestos hechos que ocultó, silenció o encubrió. La mayoría de estas acusaciones ya han visto la luz en otros reportajes de este diario y están incluidos en la base de datos de EL PAÍS. Están clasificados por orden alfabético, y aquellos que junto al nombre tienen un asterisco, son los que aparecen en anteriores publicaciones de este diario con artículo propio al que se puede acceder haciendo click sobre el nombre.

















