La mayoría de la sociedad española aprecia la verdad y confía en la objetividad de la ciencia para tomar decisiones

El primer estudio de la Fundación BBVA sobre creencias y prácticas alternativas señala que, entre los españoles, la visión dominante de la naturaleza del ser humano es la de un ser racional, mientras que una serie de piezas tradicionales de la religión católica han perdido gran parte de su vigencia social como creencias.

En el hospital de Jiaxing (China) se tratan las enfermedades oculares con acupuntura y humo de ajenjo / Getty
____________________

El País / “Estudio Fundación BBVA sobre Creencias de base científica y creencias y prácticas alternativas«, 4 de febrero de 2025

La mayoría de la sociedad española quiere saber la verdad frente al ruido del relativismo y el negacionismo científico de algunas élites políticas y culturales. Así lo dice el primer estudio de la Fundación BBVA sobre creencias y prácticas alternativas, publicado este martes, que ha arrojado que la verdad es altamente apreciada entre los españoles y que la ciencia es tenida como la fuente de conocimiento “más objetiva, fiable y con capacidad de separar lo verdadero de lo falso”. La investigación también asegura que la visión dominante de la naturaleza del ser humano es la de un ser racional.

Los datos fueron obtenidos mediante una encuesta telefónica realizada en diciembre de 2024 a 2.013 personas mayores de 18 años en España. Existe, entre todas las personas consultadas, un desacuerdo generalizado con la idea de que “el conocimiento de la gente común sea más fiable que el de expertos o científicos”. A su vez, el estudio señala que hay poco espacio para las creencias alternativas o negacionistas entre los españoles. La mayoría de la sociedad entiende que los movimientos conspirativos —como los que dicen que seres extraterrestres han visitado la Tierra, que el ser humano no ha llegado realmente a la Luna o que el planeta en realidad es plano— tienen una presencia marginal entre las creencias de la población.

Factores como la ideología política, el nivel de estudios y la religiosidad influyen en la percepción de la ciencia y la adopción de creencias alternativas. En el caso de las teorías conspirativas, la investigación señala que están más presentes en ciudadanos con menor nivel educativo, mayor escepticismo hacia la ciencia, y tendencias ideológicas hacia la extrema derecha.

Los perfiles de las diferentes creencias

La narrativa religiosa y algunas de sus piezas creenciales están claramente asociadas a la identificación ideológica. Quienes se sitúan en el extremo de la derecha del arco ideológico son quienes en mayor medida creen en la existencia de Dios, el pecado o el infierno. El otorgarle un menor valor explicativo a la ciencia también se vincula con una mayor aceptación de estas creencias religiosas.

Cuando se trata de una creencia religiosa en potencial colisión con la ciencia, como el evolucionismo, el perfil se modifica: la visión evolucionista del origen del ser humano se acentúa entre los hombres, los jóvenes, con un mayor nivel de estudios, baja religiosidad y entre quienes se identifican ideológicamente con la izquierda.

El estudio señala que las doctrinas y narrativas religiosas operan en “dominios restringidos”, sin competir con la ciencia. Una serie de piezas tradicionales de la religión católica han perdido gran parte de su vigencia social como creencias. Por ejemplo, el 78% de los españoles cree en la explicación evolucionista del origen de los seres humanos, frente al 33% que piensa que el universo fue creado por Dios o un ser supremo espiritual. “Las creencias religiosas tienen una influencia limitada en la sociedad española, habiendo perdido gran parte de su peso como marco de referencia para la toma de decisiones, incluso entre quienes se sienten vinculados a ellas”, afirma la investigación. Y añade que “el cambio en el estatus de la religión es una de las manifestaciones del intenso proceso de cambio económico, social y cultural de las tres o cuatro últimas décadas” en el país y el resto del mundo.

El segmento más escéptico sobre el potencial explicativo de la ciencia se incrementa entre los mayores de 65 años, los que tienen estudios primarios, quienes expresan un alto nivel de religiosidad y aquellos que se posicionan ideológicamente en el extremo de la derecha o rechazan definirse en términos ideológicos. La valoración del poder explicativo de la ciencia, por su parte, aumenta  entre quienes se ubican en la izquierda, tienen mayor el nivel de estudios y un más bajo nivel de religiosidad.

La ciencia también  se impone con su potencial práctico. Existe, según el estudio, una percepción ampliamente compartida de que la ciencia es la herramienta más útil para el abordaje de cuestiones de mayor importancia, desde la salud a las cuestiones medioambientales. El 99% de los ciudadanos afirma que frente a un problema médico grave, recurriría a los servicios del sistema de salud, como consultorios y hospitales.

Vacunas y medicina

Además de la confianza general en la medicina, los españoles confían en la utilidad de los tratamientos ofrecidos por la psiquiatría y se valora muy positivamente el papel de las vacunas, donde el 81% de los consultados respondieron que creen mucho o bastante en ellas. Por otro lado, prácticas complementarias, como la meditación o el yoga, aunque son seguidas por segmentos acotados (28% y 16% respectivamente), obtienen un posicionamiento favorable entre los ciudadanos y generan un alto nivel de confianza en cuanto a su utilidad para el bienestar general.

La incidencia de prácticas o tratamientos alternativos es baja y esporádica, siendo muy residual el porcentaje que las utiliza habitualmente. Destaca la homeopatía utilizada por un 21% (19% de forma esporádica y un 2% de manera habitual). Le sigue la reflexología con un 14% (12% y 2%), el reiki con un 8% (7% y 1%) y el ayurveda un 3%.

Cuando se trata de tomar decisiones, los españoles afirman que aplican más que nada la razón y el conocimiento. Pero es más bien un cóctel de factores: el 94% declara guiarse por la experiencia y el sentido común, un 82% atiende al conocimiento con base en la ciencia, un 77% el análisis racional de la situación y los sentimientos, y un 75% apuestan por seguir su intuición.

Entre los ciudadanos españoles predomina la idea de que el cambio climático está científicamente probado y se rechaza la idea de que sea un invento de intereses particulares. De hecho, el 67% atribuye el cambio climático a la actividad humana, mientras que el 18% cree que es un proceso natural.

Al preguntar por la confianza en diferentes instituciones de las sociedades modernas, la medicina, la ciencia y la tecnología obtienen los niveles más altos en España. Con menor intensidad, pero de manera clara, los encuestados también expresaron un alto nivel de confianza en la democracia, las leyes y el mercado, mientras que, en el otro extremo, la confianza en la religión se sitúa en un nivel muy bajo:
-Medicina, 8,6
-Ciencia, 8,5
-Tecnología, 7,8
-Democracia, 6
-Leyes o Estado de derecho, 5,9
-Mercado, 5,4
-Religión, 3,5 (un 45% de los encuestados puntuó de 0 a 2)
[Datos del informe de la la Fundación BBVA]

Y lo mismo sucede en las respuestas referidas a grupos profesionales, donde mientras los médicos obtienen un 8,6, los científicos 8,5 o los psicólogos 7,5, los sacerdotes obtienen la puntuación más baja, un 2,8, y un 53% de los encuestados valoraron entre 0 y 2.
______________________

GRÁFICOS

Estudio de la Fundación BBVA sobre Creencias de base científica y creencias y prácticas alternativas

__________________________________

Estudio de la Fundación BBVA sobre Creencias de base científica y creencias y prácticas alternativas. ANEXO

__________________

Deja un comentario

Descubre más desde Asturias Laica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo