Último y final: Mi último artículo, para ti

julio 5, 2016
 La despedida de Antonio Aramayona
En Gijón, presentación de su libro "¿Dios?"

En Gijón, presentación de su libro “¿Dios?”

 

Hace ya cinco años tuvimos la ocasión, y la fortuna, de disfrutar de la compañía de Antonio Arayamona: organizada por Asturias Laica, había venido a dar una charla en Gijón para presentar su libro, “¿Dios?”  Hoy leemos en su blog , su despedida.

Incansable luchador, cofundador de MHUEL (Movimiento hacia un Estado laico de Aragón) y socio de DMD (Derecho a morir dignamente), vivió y murió decidiendo en cada momento qué hacer en aras de esa sociedad más justa, más libre, en aras de esa utopía que “no está relacionada con lo imposible, sino con lo óptimo, lo cabal, lo máximo, lo perfecto. Sin utopías reales y auténticas la vida carece de horizonte. La utopía no solo es posible, sino necesaria” (en su blog).  Que la tierra le sea leve.

La utopía es necesaria: Blog de Antonio Aramayona:

Cuando estés leyendo estas líneas, ya habré muerto. He decidido finalizar mi vida, ejercer mi derecho inalienable a disponer libre y responsablemente de mi propia vida.

Te preguntarás por qué, a qué viene esta decisión tan inusitada. De hecho, no soy un enfermo terminal, no me han detectado una enfermedad grave e incurable. Tampoco estoy deprimido. Simplemente, ha llegado mi momento de morir. Es el momento justo de morir. Ni demasiado pronto. Ni demasiado tarde. Es el momento justo de quedar abrazado a mi muerte libre, a esa muerte –como dice Nietzsche- que viene a mí porque yo quiero.

He procurado a lo largo de mi vida que coincidieran lo que pienso, lo que quiero, lo que hago y lo que debo. Por eso he intentado también que mi vida haya sido digna, libre, valiosa y hermosa. Y así he querido también mi último hálito de vida: digno, libre, hermoso y valioso. Así he querido vivir y así he querido morir. Lee el resto de esta entrada »


Llora Gigia sobre la mar de San Pedro

julio 5, 2016
Sobre la “tradición” gijonesa de la bendición de las aguas, y la fiesta local del 29 de junio, escribe Francisco Prendes Quirós

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La Nueva España, 5 de julio de 2016

Una fiesta de finales de junio que no lo fue hasta el mandato de Paz Fernández Felgueroso

Francisco Prendes Quirós.- Con la pesada cruz a cuestas de los recientes resultados electorales, llora Gigia sus penas en la fiesta de San Pedro, que durante años y años no fue, ni siquiera, reconocida como fiesta local.

Fue y no fue fiesta, debemos aclararnos: hasta el mandato de doña Paz no lo fue, que los taberneros preferían la de San Juan, para que la hoguera diera cuanto fuego pudiera a las arcas, al poder el respetable descansar entero el día siguiente.

Sí hubo, in illo tempore, misa mayor por San Pedro, en la que un escogido orador sagrado cantaba las virtudes del apóstol, pescador valeroso, en latín y castellano, Caveda o Teodoro Cuesta, pudieron hacerlo en bable, pero ninguno de los dos tenía acceso al púlpito; por las mismas calendas, hubo corridas de toros; y luego no las hubo. No hubo bendición de las aguas como inicio de la temporada de baños hasta que don “Boni” y don “Tini”, -don Camilo y don Pepone-, decidieron poner paz en la guerra de “las termas”?, pero la bendición de las aguas fue rito local, íntimo, apenas dos docenas de curiosos, porque no era fiesta, ni el Obispo celebraba triunfos electorales, como ahora le ocurre a Fray Jesús y Sanz.

Cuando la Alcaldesa invoca un tradición milenaria como disculpa de la conjunción, ignora la pobre que la corta tradición la comenzó el odioso Tini y la consolidó la “paz” socialista, de la que, durante doce años, disfrutó Gigia, su antecesora, de cuyo mandato quiso inútilmente borrar toda memoria, “damnatio memoriae”, tan romana, menos, por desconocer la propia historia, los vínculos del agua. Lee el resto de esta entrada »