Los agravios comparativos de la Iglesia: el IBI, el ICIO… ¿y el IVA?

octubre 11, 2018

Luis Fernández, presidente de Asturias Laica es entrevistado para Atlántica XXII

 

La Iglesia católica se financia indirectamente con los conciertos educativos. Foto / Mario Rojas.

Atlántica XXII, 11 de octubre de 2018

“El oscurantismo es tan tremendo que es muy difícil dar una cifra”. Conocer los beneficios fiscales de la Iglesia, cuantificarlos y medir el agravio comparativo con otros contribuyentes en una tarea complicada. Luis Fernández, presidente de Asturias Laica, lleva años intentándolo. En su opinión, la Iglesia Católica tiene “una situación de dominio histórico” que le ha otorgado ciertos privilegios sobre los que la asociación que dirige quiere arrojar luz. Pero no puede hacerlo sola.

“Queremos que los ayuntamiento cuantifiquen el agujero que tenemos con el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI)”, destaca Luis Fernández al referirse a un impuesto del que están exentos todos los espacios destinados al culto. Y recuerda también que otra de sus principales caballos de batalla es el de las inmatriculaciones, que permitieron a obispos y otros cargos religiosos registrar todo tipo de inmuebles por cantidades muy bajas y sin tener que demostrar su propiedad. Muchos de ellos son iglesias o catedrales pero otros casas o lugares en los que no se oficia ningún tipo de rito.

Una estrategia, la de matricular bienes por primera vez, que ha ido alargando una lista de propiedades que nadie conoce y que cada vez más personas y colectivos demandan que se haga pública. Como piden también que las entidades religiosas pague el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) cuando hacen una reforma. Lee el resto de esta entrada »


¡Tres hurras por Asturias!

septiembre 3, 2018

Por David Remartínez, Atlántica XXII, 3 de septiembre de 2018

Alfonso XIII en la coronación canónica de la Virgen de Covadonga / El centenario. Galería de fotos históricas

Escribe hoy David Remartínez sobre el “triple centenario” que se está conmemorando en Asturias, (decimotercer centenario de los orígenes del reino de Asturias y centenarios de la creación del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga y de la Coronación canónica de la Virgen), y que tendrá su “día cumbre” este 8 de septiembre.  Como carta de presentación, Atlántica XXII, en su publicación de Facebook comentaba: “Hoy os dejamos un artículo de opinión sobre el Día de #Asturias que quizá os divierta, o quizá os cabree, pero que no os dejará indiferentes. Protestas y comentarios, a @davidrem”.

He aquí el artículo.

¡Tres hurras por Asturias!

El Gobierno regional y la Iglesia Católica han tenido una idea formidable con la celebración este año del triple centenario de Covadonga: centenario de la Coronación de la Virgen, centenario del Reino de Asturias y centenario de la creación del parque de montaña donde se ubican el templo y el mito fundacionales. Tres centenarios, varios siglos, una vista atrás telescópica capaz de romperte el cuello de tanta emoción orgullosa. Una idea formidable, en definitiva, y urgente, ciertamente urgente, pues nadie puede negar la urgencia de  financiar y jalear el retrovisor milenario de la religión y la monarquía en esta autonomía cuyo desempleo oficial pendula alrededor de las 70.000 personas (casi la población de Avilés) y cuyo PIB, a diferencia del resto del país, todavía no ha recuperado la riqueza que producía antes de la crisis de 2008. Una autonomía que vive de sus escasos servicios, mayormente turísticos; y de los funcionarios y de los jubilados y de bastante subvenciones aún. Cuyo drama demográfico tampoco conoce parangón en España, pues ya solo cotiza un trabajador por cada pensionista, ya que los escasos jóvenes ni se plantean intentar quedarse aquí. Quizá porque apenas un 45% de las empresas tienen algún asalariado. Quizá porque los 150 polígonos industriales son mayormente naves de almacenaje. Quizá porque los centenares de locales comerciales vacíos de nuestras ciudades las acercan a esos comentarios que hacíamos cuando éramos ricos y visitábamos Portugal. Lee el resto de esta entrada »